Sucre, 8 de diciembre de 2025 (ANV) – El precio del pan de batalla en el municipio de Sucre se mantendrá en cinco panes por dos bolivianos (Bs 0.40 por unidad) hasta el próximo lunes, a pesar de la presión generada por la erradicación de la subvención de harinas a nivel nacional. Esta información fue confirmada por Osmar Vargas, Secretario General del Gobierno Municipal de Sucre, tras una reunión con la Federación de Panificadores.
Negociación en Punto Muerto
El Secretario General reconoció que la eliminación del subsidio a la harina es una política nacional que ha generado dificultades en los gobiernos municipales y ha provocado el incremento del pan en otras ciudades. En el eje troncal, por ejemplo, los precios oscilan entre «80 [y] 70 centavos» en Oruro y hasta «un boliviano» en Santa Cruz.
A pesar del contexto, Vargas destacó la «solidaridad» de la Federación de Panificadores de Sucre, con quienes sostuvo un diálogo que inició con «posiciones encontradas». La Federación planteó al municipio un precio de «70 centavos» por unidad, una propuesta que la Alcaldía «ha rechazado como gobierno municipal».
Vargas indicó que el municipio tiene una propuesta distinta, respaldada por su propia hoja de costos, y manifestó no estar de acuerdo con un incremento «prácticamente de 30 centavos».
Como resultado, ambas partes declararon un cuarto intermedio. El acuerdo preliminar es que «el pan de batalla no sube hasta que terminemos las negociaciones, debe seguir costando cinco panes por dos bolivianos». La reunión final para buscar un «consenso» se reanudará el próximo lunes, con la expectativa de lograr una «voz oficial».
Control a los «Panes Independientes»
El Secretario Municipal anunció que se realizarán controles estrictos a aquellos productores independientes que están «a título de que están produciendo otro pan, están encareciendo el producto».
Vargas lamentó que algunos vendedores utilicen el argumento de la eliminación del subsidio para incrementar el precio de productos que «nada tienen que ver con la subvención», mencionando específicamente el «pan de villa» y el «pan de yotada».
Exigencia de Servicio al Transporte Público
En otro tema que concierne a los precios y el servicio público, el Secretario General se refirió a la insistencia del sector del transporte por reestructurar y nivelar los pasajes.
Vargas respondió con una «respuesta categórica» al sector, indicando que el diálogo sobre tarifas está supeditado a la calidad del servicio: «Primero yo quiero hablar de su servicio».
El funcionario municipal exigió al sector del transporte un «compromiso público» que demuestre el mejoramiento del servicio antes de instalar cualquier negociación sobre el incremento tarifario. Entre las demandas puntuales se encuentran:
- Medidas contra choferes que se agreden a golpes en las calles.
- Soluciones para los choferes que no levantan a menores de edad.
- Garantías de que las líneas lleguen al final de su recorrido.
- Acciones contra choferes que causan trancaderas en las paradas.
Vargas concluyó que antes de cualquier diálogo, les ha pedido «públicamente que modifiquen sus estatutos» y que definan «qué servicio le van a dar a la población».
