Sucre,3 de junio (ANV). -Durante una masiva protesta en Sucre, miembros del colectivo de prestatarios afectados por el sistema financiero nacional arremetieron no solo contra los bancos y el Gobierno, sino también contra el empresario y político Samuel Doria Medina, a quien acusan de “robar recursos que podrían reactivar la economía chuquisaqueña”.
“Hay que dar voto castigo al señor Doria Medina, que nos quiere robar un dinero que tiene que pagar a FANCESA , dinero con el que Chuquisaca podría levantarse un poco haciendo trabajos u obras”, afirmó una de las voceras durante su intervención pública. El reclamo hace referencia a una antigua controversia judicial vinculada con deudas del Estado y el empresario, que el grupo considera una deuda pendiente con la región.
El colectivo también cuestionó duramente la falta de proyectos de desarrollo en el departamento. “Sucre es la más vulnerable, donde no hay ni empresas, ni fábricas, no hay proyectos, no hay nada”, denunciaron. Criticaron a los representantes políticos elegidos en Chuquisaca por no traer inversión ni soluciones estructurales, señalando que “todos han ido a sentarse a los curules y sin traer nada”.
A estos reclamos se suma la denuncia de que las reprogramaciones bancarias han duplicado e incluso triplicado las deudas de los prestatarios. “Nosotros ya no podemos pagar. Estamos colgados. Estamos asfixiados”, dijo Magaly Paola Calderón, coordinadora nacional del colectivo. Indicó que el Gobierno, la ASFI y otras autoridades “no hacen nada” y calificó de “alcahuetes de los bancos” a los organismos de control financiero.
También denunciaron haber sido agredidos al intentar entregar una carta a la presidenta del Comité Internacional de Derechos Humanos, Nancy Hernández. A pesar del incidente, lograron hacerle llegar el documento con su pliego petitorio.
El colectivo anunció que continuará con protestas, marchas e incluso una posible huelga de hambre. “Nos vamos a seguir articulando a nivel nacional, porque ya basta que nos sigan robando y maltratando”, señalaron. Según sus estimaciones, más de un millón y medio de personas estarían afectadas por esta crisis crediticia en el país.
