Sucre, 25 de abril (ANV). – Julia Ventura, vicepresidenta del Tribunal Disciplinario de la Junta Nacional de Padres de Familia, participó activamente en la Primera Cumbre Iberoamericana sobre Despatriarcalización, celebrada en la ciudad de Sucre, y destacó tanto los avances como los desafíos que enfrentan las mujeres en el camino hacia la equidad de género en Bolivia y América Latina. En su intervención, resaltó la importancia histórica de este evento y la necesidad de continuar luchando por el empoderamiento femenino.
«Estamos en un magno evento, como se le debe llamar, y es una gran oportunidad para reflexionar sobre el rol de la mujer en una sociedad que aún vive bajo un sistema patriarcal», comenzó Ventura, quien subrayó la presencia de organizaciones nacionales e internacionales, como las hermanas bartolinas, y representantes de países vecinos como Perú. «Agradecemos al Ministerio de Cultura y los organizadores de este evento, que tiene un valor fundamental en el marco de los 200 años de la independencia de Bolivia», añadió.
Desafíos en el liderazgo femenino
La vicepresidente del Tribunal Disciplinario destacó que, a pesar de los avances logrados en los últimos años, el número de mujeres en roles de liderazgo y toma de decisiones sigue siendo limitado. Según Ventura, dentro de la organización de padres y madres en familia, de los nueve departamentos representados, solo tres son dirigidos por mujeres: Oruro, La Paz y Chuquisaca. «Pocas mujeres estamos asumiendo roles de liderazgo», señaló, mencionando que muchas de las organizaciones a nivel nacional siguen siendo dominadas por hombres.
Sin embargo, destacó que la presencia de mujeres en instituciones clave como la Asamblea Legislativa Plurinacional ha aumentado, lo que representa un paso hacia la participación política activa de las mujeres. A pesar de ello, señaló que aún hay una gran cantidad de mujeres que, aunque ocupan cargos de representación, siguen siendo veedoras de las decisiones tomadas principalmente por los varones. «Más que tomar decisiones, estamos observando, y eso aún refleja la falta de empoderamiento en la política», indicó Ventura.
Incremento de la violencia de género
Uno de los temas más preocupantes que destacó Ventura fue el incremento de la violencia contra las mujeres en los últimos años, especialmente los feminicidios. «En estos últimos diez años, he notado un aumento alarmante en la violencia, y los feminicidios son una de las manifestaciones más trágicas de este problema», señaló con preocupación. Afirmó que, a pesar de la existencia de leyes como la Ley 348, que busca proteger a las mujeres contra la violencia, estas no han logrado transformar completamente las conductas y comportamientos humanos. «No basta con tener leyes, necesitamos transformar la sociedad con nuevos valores y comportamientos tanto de hombres como de mujeres», dijo Ventura, resaltando que este cambio debe ser profundo y estructural.
Desafíos para la transformación social
Ventura subrayó que, además de las leyes, es necesario crear un cambio cultural que permita la construcción de una sociedad más fraterna y pacífica. «En democracia, debemos construir una sociedad donde hombres y mujeres podamos convivir en paz y armonía», afirmó, señalando que el empoderamiento de las mujeres debe estar acompañado de un cambio en las actitudes y comportamientos de todos los actores sociales.
Asimismo, Ventura reflexionó sobre el miedo que muchas mujeres sienten al momento de asumir roles de liderazgo, especialmente en contextos políticos y organizacionales. «A veces nos preguntamos: ‘¿me estaré equivocando? ¿Estoy haciendo lo correcto?’ Esa inseguridad es un desafío que aún debemos superar», comentó, enfatizando que las mujeres deben seguir luchando por espacios de toma de decisiones sin temor a cometer errores, y con la confianza de que su voz tiene valor.
El futuro de la despatriarcalización
En su intervención, Ventura concluyó que el camino hacia la despatriarcalización en Bolivia y América Latina es largo, pero que la cumbre representa un paso importante hacia la consolidación de un modelo de igualdad. «Aunque hemos avanzado, seguimos en camino, y este tipo de encuentros nos permiten poner sobre la mesa los desafíos pendientes», aseguró. En su opinión, el trabajo conjunto de mujeres y hombres, en todos los sectores de la sociedad, es esencial para lograr una verdadera equidad de género.
Finalmente, Ventura expresó su agradecimiento por la oportunidad de participar en esta cumbre histórica, reafirmando el compromiso de las mujeres bolivianas de continuar luchando por sus derechos y por una sociedad más justa y equitativa para todos. «Seguiremos trabajando para que nuestras voces sean escuchadas y nuestras demandas sean atendidas», concluyó.
Este encuentro en Sucre dejó claro que la lucha por la despatriarcalización y la igualdad de género continúa siendo uno de los principales desafíos para la sociedad boliviana y latinoamericana, y que solo con un esfuerzo colectivo y sostenido se podrán lograr avances significativos en este terreno.
