Por Cristhian Flores Zuleta*
Todas las canchas de fútbol, las plazas, los puentes o los hospitales, deberían encabezar los rankings de empresas deficitarias del Estado. Las alcaldías, las gobernaciones o el propio gobierno gastan dinero de la gente para construir estos servicios que la gente usa sin pagar un centavo o pagando precios irrisorios que no cubrirían los costos ni a 100 años.
Entonces, ¿por qué el gobierno pierde dinero en proyectos que no brindan beneficios económicos?, Desde una óptica mercantilista, para una alcaldía es una pérdida de dinero. No genera ingresos directos.
De todas formas los Estados siguen gastando dinero construyendo escuelas gratuitas o pasarelas que la gente usa sin pagar ni un centavo. Y lo que pasa es que se miden valores sociales que cualitativamente son distintos.
¿por qué el gobierno pierde dinero en proyectos que no brindan beneficios económicos? «
El Estado mide otros factores de beneficio: por ejemplo, la gente que hace deporte es menos propensa a la obesidad y por ende a las enfermedades crónicas relacionadas como la diabetes, problemas respiratorios, presión arterial, enfermedades del hígado o los riñones. Entonces es mucho más económico pagar una cancha de barrio de medio millón de bolivianos que multiplicar las salas de diálisis en los hospitales.
Hace unos días, un economista tarijeño situó al Teleférico en el primer lugar de las empresas estatales deficitarias. Por supuesto, es correcto y es así, porque un medio de transporte público, igual que una escuela, un hospital o una carretera, tiene fines sociales, no mercantiles.
El teleférico, como todos los sistemas de transporte del mundo, responde a una necesidad pública de servicio de transporte digno, tiene fines sociales porque busca satisfacer un servicio esencial en la vida de las personas.
Cada peso que la gente gasta en el Teleférico, lo deja de gastar en gasolina que llega subvencionada. 600 millones de personas transportadas es el valor contingente del servicio.
Entonces un Teleférico es una canchita de barrio.
*Es Economista y docente de Gestión Públicas
