Sucre, 24 de julio (ANV).- En una conferencia de prensa ofrecida esta mañana, el presidente del Concejo Municipal de Sucre, Rodolfo Áviles, emitió fuertes críticas contra el presidente Luis Arce y el exvicepresidente David Choquehuanca, a quienes acusó de atentar contra la unidad del bloque indígena originario campesino y de forzar una crisis política en el país.
Áviles calificó la reciente convocatoria a una reunión de unidad del bloque popular como un acto de «cinismo» y cuestionó la legitimidad del presidente Arce para liderar dicho proceso. “¿Quién carajos se cree Lucho Arce para convocar a una reunión de unidad del bloque popular, cuando fue él quien ha llevado al Movimiento al Socialismo a su extinción?”, afirmó.
El concejal también acusó al mandatario de haber provocado una crisis económica. “Hoy miles de bolivianos están viviendo en la miseria, la canasta familiar ha subido, hay escasez de carburantes y los órganos del Estado han sido desinstitucionalizados”, denunció.
Áviles extendió sus críticas al exvicepresidente Choquehuanca, a quien señaló de “cogobernar con Arce” y de haber sido partícipe de hechos que —según su declaración— atentaron contra la vida del expresidente Evo Morales. “Estos dos señores no tienen la moral suficiente para convocar a la unidad del bloque popular. Están allanando el camino para el retorno de la derecha neoliberal”, manifestó.
En otro punto de su alocución, Áviles se refirió al Tribunal Supremo Electoral (TSE), al que acusó de actuar de forma parcializada. “Pedimos a los vocales del TSE que renuncien. No tienen legitimidad ni legalidad. Se han prestado al juego criminal de proscribir al movimiento indígena originario campesino”, aseveró.
Según Áviles, el órgano electoral estaría involucrado en presuntos actos de corrupción. “Están involucrados en coimas y dineros mal habidos relacionados con la esposa del presidente Arce en paraísos fiscales. Deben someterse a la justicia”, expresó.
El concejal advirtió que si no se restituye el derecho político del expresidente Evo Morales y del instrumento político PANPOL, “la derecha volverá a gobernar el país”, lo que calificó como “un atentado criminal contra el sector popular más grande que existe”.
Las declaraciones de Áviles se dan en un contexto de creciente tensión interna en el oficialismo, marcado por disputas por la sigla del MAS y cuestionamientos al proceso electoral en curso.
