Sucre, 10 de agosto (ANV).- Las largas filas para cargar diésel continúan afectando a transportistas y conductores en Cochabamba y Santa Cruz, donde decenas de vehículos permanecen durante días en las calles a la espera de combustible. En Cochabamba, choferes señalaron que la espera les genera gastos adicionales de entre Bs 70 y Bs 100 en viáticos y denunciaron robos de autopartes mientras permanecen estacionados. “Desde anoche estoy esperando; esto perjudica a todos porque tenemos que estar esperando días para cargar”, relató uno de los conductores.
Aunque durante el fin de semana se registró una leve reducción en la extensión de las filas, en Cochabamba todavía se extienden por varias cuadras y dificultan la circulación vehicular. Desde YPFB atribuyeron la situación a dificultades logísticas y a una sobredemanda estructural de diésel, mientras aseguran que existen volúmenes suficientes para recuperar gradualmente la distribución.
En Santa Cruz, Mario Guerrero, presidente del transporte urbano, informó que por la falta de diésel solo el 40% de las unidades está trabajando, mientras el resto continúa haciendo filas en surtidores. Guerrero cuestionó al presidente Rodrigo Paz, a quien recordó que durante la campaña electoral prometió acabar con el problema del combustible.
«Que se deje de discurso y encuentre la solución, haga su trabajo», expresó el dirigente. Además, lamentó que durante el pasado feriado largo, muchos transportistas en lugar de descansar o trabajar tuvieron que esperar su turno en las filas.
El representante del transporte pesado, Domingo Ramos, dio un plazo de 15 días al Gobierno para atender las demandas del sector y advirtió que, de no recibir una respuesta, podrían asumir medidas de presión. “Si no nos escuchan, nos vamos a declarar en quiebra nacional”, lanzó el dirigente, al exigir una reunión con el presidente para buscar una solución al desabastecimiento que, según denunció, está golpeando severamente al sector.
A través de redes sociales, ciudadanos expresaron sus reclamos por las extensas filas registradas en distintos puntos del país. Entre los reclamos se escuchó: “Ya pues Rodrigo, si no es capaz renuncie, mire esas filas, mire los cisternas haciendo colas”, además de cuestionar “mucha incapacidad, ¿hasta cuándo vamos a aguantar?”.
La crisis del combustible se prolonga por más de dos meses, desde el levantamiento de los bloqueos, y mantiene en vilo a transportistas y sectores productivos que dependen del abastecimiento de diésel para operar. El sector espera que durante el plazo otorgado se concrete una reunión con las autoridades y se planteen medidas para garantizar el abastecimiento de carburantes.