La senadora Silvia Salame ha invitado a los miembros del Senado electos para presentarles un informe detallado de su gestión. La legisladora busca establecer un proceso de transición que no existió cuando ella asumió el cargo, momento en el que, según sus palabras, «hemos llegado sin saber qué se hizo ni qué estaba pendiente, nada».
El objetivo principal del encuentro es informar a los nuevos senadores sobre los «temas importantísimos que hay para Chuquisaca» y las leyes relevantes para el país que se encuentran pendientes en la Asamblea Legislativa.
Salame evaluó el desempeño de la Asamblea Legislativa durante su periodo, indicando que en los primeros dos años el trabajo estuvo centrado en temas «impuestos por el ejecutivo». Atribuyó esta situación al hecho de que el vicepresidente de la nación preside la Asamblea y los presidentes de las cámaras de senadores y diputados eran del partido de gobierno en ese momento.
La senadora también se refirió a la división interna en el partido gobernante. Según ella, este quiebre ha generado una «obstaculización permanente» en el trabajo legislativo, donde las diferentes facciones bloquean los proyectos de ley de la otra, lo que ha llevado a «un periodo de hasta de chantaje».
A pesar de estas dificultades, Salame destacó que en el último periodo ha habido una «reacción muy positiva en el Senado» donde se han aprobado proyectos de ley «sin mirar el color político». En su informe, indicó que ella y su colega presentaron 46 proyectos de ley. De estos, seis fueron aprobados en el Senado, pero solo uno logró ser aprobado en la Cámara de Diputados. Esto, en su opinión, demuestra que «por mucho que uno tenga deseos de aportar y de legislar, si no es del oficialismo es muy difícil».
Para finalizar, Salame recomendó a la próxima Asamblea Legislativa que «tienen que llegar a consenso y tienen que pensar que primero está la patria y después está la fuerza política».
