El consultor político Ricardo Paz afirmó que Bolivia vive una época de transición marcada por el fin de ciclo de un proceso de 20 años que fracasó, con crisis de autoridad, social, económica y política. Sostuvo que la Constitución devino en un proyecto de partido único y pidió reformarla, además de cambiar la cultura política de autoritarismo y clientelismo.
Paz señaló que el país atraviesa un momento de transición cuya duración es incierta. Indicó que en ciencia social este fenómeno se denomina fin de ciclo.
Según el consultor, ese fin de ciclo presenta características diversificadas en lo político. Mencionó crisis de autoridad, crisis social, crisis económica y crisis política.
«Es un momento que no sabemos cuánto tiempo va a durar, es lo que se denomina en ciencia social un fin de ciclo», afirmó Paz durante su intervención.
El consultor sostuvo que existen carencias, déficits y asignaturas pendientes, sobre todo en el tema de la institucionalidad en general.
Paz afirmó que en Bolivia no hay instituciones y que la ley no se cumple. Señaló que el corporativismo y el clientelismo son males estructurales que acompañan al país desde el principio de la República.
Respecto a la Constitución, sostuvo que debía haber sido un pacto social y un consenso que abarcara a todos. Afirmó que, en cambio, devino en un proyecto de partido único que excluyó a una buena parte de los bolivianos.
«La Constitución no fue un hecho feliz en nuestro país», manifestó el consultor político al evaluar el nacimiento de la norma.
Paz consideró que la Constitución debe reformarse y que también hay que reformar las leyes. Sin embargo, remarcó que sobre todo hay que cambiar la cultura política.
El consultor describió esa cultura política como autoritaria y marcada por el corporativismo y el clientelismo. Dijo que estos componentes contribuyen a la falta de institucionalidad en el país.
Finalmente, Paz señaló que sería deseable que el presidente y el vicepresidente encuentren mediante acuerdos de nación un camino que permita que las instituciones funcionen.
Hasta el momento, no se conocieron reacciones oficiales a las declaraciones del consultor. Tampoco se difundió una respuesta del Gobierno ante su llamado a reformar la Constitución.