Sucre, 11 de agosto (ANV).- El rector de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca, Walter Arizaga, informó que la casa superior de estudios decidió abandonar la reunión colectiva con otras universidades para discutir su presupuesto y continuará su debate de forma independiente debido a un trato diferencial en la asignación de recursos.
Arizaga explicó que el presupuesto extraordinario asignado a la universidad asciende a 24.3 millones de bolivianos, a los que se suman 10 millones adicionales previstos en un decreto del 1 de mayo, totalizando 34.3 millones. Sobre esta base, la universidad solicitó un incremento adicional de 6 millones para cubrir sus necesidades operativas.
El rector indicó que la siguiente reunión para continuar con la discusión está programada para el 23 de agosto, y afirmó que “estaremos presentes para poder discutir nuestro presupuesto”. Señaló que, en caso de no obtener una respuesta favorable, el escenario se complicaría ya que “hasta octubre nada más va a llegar a la universidad” en términos de recursos.
Según Arizaga, la planilla salarial de la universidad ronda los 29 millones de bolivianos, pero además hay compromisos importantes como las becas estudiantiles, lo que hace imprescindible contar con un presupuesto adecuado para garantizar el normal funcionamiento académico. “Si realmente se nos otorga, podemos dar con tranquilidad la vuelta este año en nuestra universidad”, añadió.
El rector recordó que el 17 de agosto se realizará la elección de rector y que el gobierno actual permanecerá en funciones hasta noviembre, por lo que es fundamental cerrar los temas presupuestarios con la administración vigente. “Será el nuevo gobierno que entre en noviembre el que deberá gestionar el presupuesto del próximo año”, manifestó.
Walter Arizaga también hizo un llamado a las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas para que comprendan la realidad financiera de la universidad y eviten medidas que afecten el proceso de enseñanza-aprendizaje. Enfatizó que “no podemos perjudicar en la labor del proceso enseñanza-aprendizaje realizando pagos, porque los únicos que nos perjudican somos nosotros”.
Sobre la distribución del presupuesto, el rector manifestó su desacuerdo con la disminución de 4 millones de bolivianos que la universidad ha sufrido este año, señalando que “a todas las universidades se les da lo mismo y no sé qué ha pasado para que a nosotros quieran disminuir ese presupuesto”. Agregó que el presupuesto extraordinario debería ya haberse convertido en ordinario, consolidando la base de 34.3 millones.
Finalmente, Arizaga precisó que la universidad ha sufrido una reducción en sus ingresos por concepto de Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), estimado para este año en alrededor de 15 a 16 millones de bolivianos, de los cuales 6.5 millones se destinan al seguro médico estudiantil, dejando muy pocos recursos para infraestructura y mantenimiento. “Hemos explicado estas situaciones y esperamos que se nos otorgue el presupuesto que hemos solicitado, ya que la información financiera de nuestra universidad está en orden y es la única que así lo ha demostrado”, concluyó.