La presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Amparo Carvajal, lamentó la sentencia de un año de prisión impuesta a los jesuitas Ramón Alaix y Marcos Recolons por encubrir los abusos sexuales cometidos por Alfonso “Pica” Pedrajas Moreno (+).
No solo eso. En un video publicado en Facebook por Art Richard Sánchez, Carvajal culpó a las víctimas, preguntando: “¿Por qué reclaman después de 50 años? ¿Por qué no dicen todo lo que han recibido de esa misma gente?”
El juicio contra los exprovinciales Ramón Alaix, de 83 años, y Marcos Recolons, de 81, comenzó el 16 de julio y sufrió cuatro suspensiones por problemas de salud de los acusados. El 2 de septiembre, la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), junto a víctimas y familiares, vivió una jornada histórica: el juez Samuel Vargas, del Juzgado de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia hacia las Mujeres No. 4 de Cochabamba, valoró las pruebas y testimonios y dictó la sentencia condenatoria. Aunque la pena no se cumplirá en prisión, para los afectados representa un precedente en la lucha contra estos delitos.
Durante el juicio, Carvajal envió una carta al juez solicitando priorizar la situación de los imputados por salud, un gesto que las víctimas denunciaron como un “uso instrumental” de la institución, ya que, según representantes de la CBS, nunca buscaron contacto ni se preocuparon por ellas.
En declaraciones recientes, Carvajal manifestó que conoce a los jesuitas y el “problema” desde hace más de 50 años. “Yo les puedo decir que también pueden venir a juzgar a mi persona. Conozco a estos señores, a estos sacerdotes o como lo quieran llamar, conozco el problema desde hace más de 50 años y me parece injusto porque ellos eran superiores de estos señores y en España fueron liberados. Hago un llamado a toda la población que reclama: ¿qué quieren? ¿Por qué después de 50 años reclaman? ¿Por qué no dicen todo lo que han recibido aún de esa misma gente que dicen que les ha afectado? Ellos son también culpables (…)”, manifestó.
Las víctimas recibieron la sentencia contra los exprovinciales con lágrimas y abrazos, encontrando en ella al menos un respiro de justicia. Algunas habían denunciado en su momento buscando respaldo, pero los superiores protegieron al agresor y alejaron a las víctimas. Otros no hablaron por miedo, y hasta ahora lidiar con esos recuerdos sigue siendo doloroso y un desafío.
El caso del padre “Pica” estalló en abril de 2023 y se convirtió en un escándalo internacional. El diario El País de España publicó un reportaje titulado “Diario de un cura pederasta: ‘Hice daño a demasiados’”, basado en un cuaderno de 383 páginas escrito por el jesuita. En él, confesó haber abusado sexualmente de al menos 85 niños y adolescentes, principalmente alumnos del colegio Juan XXIII durante las décadas de 1970 y 1980, mientras algunos miembros de la orden se convirtieron en sus confidentes y encubrieron sus delitos.
La oscura historia salió a la luz 14 años después de la muerte de “Pica” y puso la mira sobre los clérigos que conocían los abusos. Tras estallar el escándalo, pasaron dos años y cuatro meses hasta que se dictó la sentencia, cuya lectura íntegra se realizó el 5 de septiembre. || Opinión.
