Nadia Beller declaró durante casi tres horas ante un juez en calidad de testigo protegido, dentro de la investigación por enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado que involucra a Fernando Cerimedo. Su abogado, Jerjes Justiniano, explicó que la audiencia correspondió a un anticipo de prueba.
Justiniano precisó que, a diferencia de una declaración en etapa investigativa ante el Ministerio Público, lo ocurrido este miércoles constituye un acto de prueba porque Beller declaró ante un juez. Según explicó, lo expresado podrá ser utilizado posteriormente en un eventual juicio oral.
Durante la audiencia, Beller respondió más de 100 preguntas. Según Justiniano, estuvieron relacionadas con la relación que mantenía con Cerimedo, sus vínculos con empresarios y políticos, y la información que conocía sobre sus actividades y movimientos de dinero.
“Él recibía fuertes sumas de dinero y que ese dinero prácticamente lo sacaba del país”, afirmó Justiniano sobre lo declarado por Beller. El abogado añadió que ella conocía de la existencia de dinero en poder de Cerimedo.
Justiniano también indicó que Beller proporcionó nombres de personas que, según su declaración, estarían relacionadas con diferentes hechos investigados. Sostuvo que el Ministerio Público tiene elementos formales para llamarlas a declarar y contrastar testimonios.
Uno de los elementos entregados durante la audiencia fue el teléfono celular de Beller. El abogado explicó que el dispositivo contiene conversaciones, fotografías y otros registros que podrían respaldar parte de su declaración.
“El Ministerio Público, cumpliendo con una formalidad que se llama la cadena de custodia, ha recibido ese teléfono celular con toda la formalidad, para que sobre eso se realicen las pericias correspondientes”, explicó Justiniano.
Beller también entregó una carpeta con documentación que, según Justiniano, contiene información relacionada con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y negociaciones vinculadas a la compra de combustible a Argentina.
Otro elemento mencionado fueron las grabaciones de conversaciones que Beller aseguró tener con Cerimedo. Según Justiniano, algunas duran más de una hora y fueron realizadas cuando ella comenzó a desconfiar de determinadas situaciones.
El abogado respondió a cuestionamientos sobre por qué Beller no habría denunciado antes la información que conocía. Desde su interpretación jurídica, sostuvo que no correspondería atribuirle complicidad ni encubrimiento.
Justiniano afirmó que Beller no prestó colaboración al momento de la comisión del delito y que tampoco habría ayudado posteriormente a Cerimedo a eludir la acción de la justicia. La declaración se suma a las actuaciones del Ministerio Público.
Según informó Justiniano, también está prevista una audiencia para tratar la incautación de información digital contenida en otros dispositivos vinculados al investigado.