Sucre, 3 de febrero (ANV).- La Defensoría del Pueblo ha expresado su preocupación por el estado de la infraestructura educativa en Bolivia, tras un reporte nacional que revela que la mayoría de las observaciones se concentran en este ámbito.
Humberto Mayorga, delegado defensorial, señaló que se han recibido 143 denuncias a nivel nacional relacionadas con cobros y negativa de inscripción, pero también destacó la «alta preocupación del tema de la infraestructura».
El reporte nacional advierte que las observaciones más comunes incluyen «techos, cubiertas con goteras, humedad en las paredes». En Sucre, se han identificado unidades educativas nuevas que «ni siquiera han sido entregadas de manera oficial» y ya presentan «daños aparentemente estructurales».
Estas verificaciones también se extendieron a municipios como Tarabuco y a internados, especialmente en el área rural, donde permanecen niños, niñas y adolescentes. Mayorga enfatizó que estos internados «deben tener servicios básicos, deben tener habitaciones y todas las condiciones que hacen a la vida digna de una persona», recordando que el año pasado se registraron «hechos de agresiones sexuales» en internados debido a la falta de control y educadores.
La Defensoría subraya que garantizar condiciones adecuadas para los estudiantes es «un deber, es una obligación principal del Estado».
