Gonzalo Sánchez de Lozada hizo su reaparición y en una fecha particular, cuando se cumplen 40 años del Decreto 21060, que en los años ochenta reformó la economía con medidas de corte liberal.
Ahora, en 2025, Goni evocó los logros de ese decreto y ha sugerido aprender de su experiencia para afrontar la crisis actual que atraviesa el país, mediante una fórmula que conjugue un liderazgo fuerte y concertador, mayor libertad económica, proteción a los más vulnerables y la unidad ante la división.
TEXTO
Mediante un texto publicado para este viernes, Goni recordó la famosa frase con que Víctor Paz Estenssoro describió la realidad que le tocó afrontar en 1985: “Bolivia se nos muere”. Para Sánchez de Lozada, ahora también se podría decir lo mismo.
Señaló que la premisa del 21060 era juntar todas las medidas en una sola norma, porque “las noticias duras deben darse de una sola vez”. Destacó el coraje de Víctor Paz por asumir los costos políticos de ese decreto.
Goni describió los logros del 21060: la creación del Bolsín para el remate diario de los dólares que entraban al Banco Central; cortar los créditos fiscales, reducir el gasto y el déficit; liberar los controles de precios para eliminar la escasez y colas; eliminar trabas e impuestos; aumentar los precios de los carburantes, pero con medidas compensatorias para contrarrestar la inflación.
Destacó lo difícil que fue cerrar operaciones mineras cuyos costos eran más altos que sus ventas, además de “poner freno a la excesiva influencia de los sindicatos, porque estaban impidiendo realizar las inversiones que podían crear nuevos empleos en los sectores público y privado”.
Goni destacó que se crearon mecanismos de compensación para que los trabajadores despedidos encuentren nuevas oportunidades. También resaltó el Fondo Social de Emergencia que distribuyó ingresos y creó empleos.
Mencionó también que para la implementación se buscaron acuerdos parlamentarios, sobre todo con la bancada de Hugo Bánzer, y “a pesar de las diferencias” se consiguió “establecer un acuerdo fuerte y duradero”.
Sánchez de Lozada marcó una diferencia de la situación de 1985 y la actual: la causa de la caída en la principal fuente de ingresos del país. Indicó que hace 40 años el precio del estaño se desplomó por factores externos, pero en 2025 la baja en los ingresos de los hidrocarburos se dio por lo que denominó “uno de los mayores crímenes económicos en la historia del país: Despilfarraron los ingresos del gas sin realizar nuevas inversiones”.
Enfatizó que el Decreto 21060 consiguió sus objetivos, pero no pudieron superarse algunos problemas que luego, en su opinión, “despertaron las fuerzas de la desconfianza, la demagogia y el autoritarismo”. Sostuvo que esas fuerzas del autoritarismo “han llevado al país a la situación de grave crisis que enfrenta ahora”.
Como corolario, en base a la experiencia del 21060, Sánchez de Lozada lanzó estos lineamientos para encarar la situación actual de Bolivia: manifestó que lo “más importante es que el liderazgo político debe ser al mismo tiempo firme y concertador, debe confiar en su equipo y también estar dispuesto a tomar los riesgos políticos necesarios”.
Señaló que se debe otorgar “mayor libertad a los agentes económicos y proteger a los más vulnerables, eludiendo las tentaciones demagógicas que tanto daño nos hacen”.
Asimismo, ante la división social, regional y étnica, consideró “necesario buscar también los factores de unidad que permitan reconstruir Bolivia sin excluir ni privilegiar a nadie”.
95 AÑOS
Goni, de 95 años de edad, firmó el texto con fecha 29 de agosto de 2025 en Washington DC, Estados Unidos. Fue presidente entre 1993 y 1997 y, después, entre 2002 y 2003, cuando renunció ante una movilización social y enfrentamientos que dejaron varios fallecidos. Desde entonces no regresó a Bolivia.
GUERRA DEL GAS Y MASACRE DE OCTUBRE
En Bolivia la denominada “Guerra del Gas”, fue un conflicto social que estalló en octubre de 2003 por la determinación que tomó el presidente de entonces, Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni), de exportar gas natural por Chile y a precios muy bajos para Estados Unidos, decisión que generó convulsiones sociales que derivaron en la muerte de varias personas y provocaron la renuncia del primer mandatario el 17 de octubre de ese año y su huida del país.
El 11 de septiembre de ese año, se da la “alerta roja” a las tres Fuerzas Armadas del país que activaron el “Plan República”, una estrategia elaborada con anticipación ante posible insurgencia armada. El 16 de septiembre, los militares toman las calles y las convulsiones protagonizadas por campesinos y mineros, principalmente; crecen día a día. En los siguientes días tropas de la milicia toman lugares estratégicos porque, hechos como el suscitado en Warisata se reprodujeron en Sorata, El Alto y en La Paz.
Recordemos que el 20 de septiembre de 2003, debido a los bloqueos y enfrentamientos causados por campesinos y comunarios de Warisata los militares efectuaron maniobras contra ese pueblo, acción que dejó cinco muertos, cuatro campesinos y un soldado. Los campesinos dieron inicio a la insurrección contra el Gobierno de Goni.
La ciudad de El Alto declara paro cívico indefinido desde el 08 de octubre y el Gobierno de Sánchez de Lozada dio órdenes de militarizar la urbe, el 12 de octubre militares reciben la orden de escoltar, con varios vehículos blindados, un convoy con gasolina, un carro cisterna y víveres para algunas familias de la ciudad de La Paz, pero en la zona de La Portada la población, armada con palos y piedras, fue abatida con armas de fuego de grueso calibre de la milicia junto al uso de helicópteros que dispararon a los techos de las casas, este hecho es conocido como “La Masacre de Octubre”. De estos hechos, al menos 65 civiles perdieron la vida, entre ellos un menor de cinco años que fue alcanzado con una bala perdida, adolescentes, maestros y población que no tenía nada que ver con el conflicto.
Días después, Sánchez de Lozada huiría del país luego de dejar su carta de renuncia como primer mandatario de Bolivia en el Congreso. A la fecha, aún se espera justicia para las víctimas y la ciudadanía continúa con el pedido de extradición para el exmandatario.
