Sucre, 3 de agosto (ANV).- El gerente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios (CAINCO), Omar Orellana, manifestó su preocupación ante el inminente agotamiento de las reservas de gas en Bolivia y la necesidad de comenzar a importar carburantes a precios internacionales a partir de diciembre, una situación que afectará tanto a las familias como al sector industrial.
Asimismo, el representante gremial señaló que la inestabilidad cambiaria del dólar persistirá mientras el gobierno no logre financiamiento externo de organismos internacionales para fortalecer las reservas internacionales del país.
Respecto a la situación energética, Orellana explicó que, según información de la Fundación Jubileo, las reservas de gas natural se están agotando y que el precio subvencionado del gas licuado de petróleo (GLP) y de los carburantes se mantendría solo hasta el mes de diciembre. A partir de enero, estos recursos comenzarían a regularse a precios internacionales, lo que podría generar un proceso inflacionario debido al incremento de costos para los industriales y los comerciantes minoristas.
Ante este escenario, el presidente de CAINCO criticó la falta de acciones en exploración en los pozos del sur del país y sugirió priorizar la inversión extranjera otorgando seguridad jurídica, aunque aclaró que los resultados de exploración tardarían al menos cinco años.
En el ámbito financiero, Orellana abordó la fluctuación del tipo de cambio del dólar, afirmando que las variaciones actuales no tendrán una solución real hasta que se resuelva la situación de las reservas internacionales mediante créditos de entidades como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial.
El dirigente advirtió sobre la vulnerabilidad del sistema financiero local, señalando que la demanda de divisas de unos pocos bancos puede alterar el tipo de cambio debido a la falta de liquidez. Finalmente, el líder empresarial enfatizó la necesidad de atraer capitales externos bajo condiciones de mercado reales, señalando que las compañías no invertirán bajo el esquema actual de subsidios.
Al respecto, Orellana cuestionó la viabilidad de atraer inversionistas bajo las condiciones vigentes y afirmó: «las empresas no van a venir a explorar y después van a comercializar a un precio subvencionado». Asimismo, sobre la urgencia de contar con reservas sólidas para estabilizar la moneda, el representante de CAINCO aseveró que, sin un respaldo financiero real, las acciones actuales «simplemente van a ser medidas paliativas que efectivamente pueden tambalear en cualquier momento».
