Sucre, 20 de agosto (ANV).-El pastor Tito Benavides, representante de un grupo de iglesias adventistas en Sucre, presentó la campaña “Basta de Silencio”, una iniciativa que este año se centra en la concientización sobre los riesgos de la violencia digital y la excesiva exposición de niños y adolescentes a las pantallas.
“Cada vez ha ido aumentando la cantidad de horas que nuestros niños y adolescentes están expuestos a las redes sociales, con contenidos que afectan no solamente el rendimiento académico, sino también la conducta”, afirmó Benavides.
De acuerdo con un estudio citado por el pastor, los preadolescentes pasan un promedio de cinco horas diarias frente a dispositivos electrónicos, mientras que en el caso de los adolescentes el promedio llega a siete horas. “Este grupo es el más vulnerable, pues el acceso prolongado a teléfonos, tabletas y computadoras no solo implica pérdida de tiempo, sino también riesgos para su seguridad”, señaló.
La campaña difundirá revistas, volantes y materiales digitales con recomendaciones para padres y educadores. Entre ellas, controlar el tiempo de uso, supervisar los contenidos y promover actividades recreativas y de socialización en familia. “Se está perdiendo bastante este aspecto del compartir. Papás y profesores debemos tomar en cuenta la importancia de cuidar a nuestros niños frente a los riesgos de las redes sociales”, advirtió.
Benavides también alertó sobre una práctica común en muchos hogares: usar el teléfono como recurso para tranquilizar a los hijos. “El papá, para que el niño esté tranquilo, le da un teléfono, pero es como darle algo que le va a hacer daño. Gastemos más tiempo con ellos, cuidemos el futuro de nuestros niños porque de eso dependerá su actitud y desarrollo”, sostuvo.
Finalmente, el pastor recordó que el uso inadecuado de redes sociales y la exposición a contenidos negativos pueden derivar en ansiedad, depresión, problemas de conducta y bajo rendimiento académico. “Ese es el verdadero peligro de la violencia digital que queremos visibilizar”, concluyó.
