La televisión y su paso a la era digital

Hoy en día hay muy pocos canales cuentan con verdaderos profesionales en comunicación. La planilla está compuesta por empresarios en otros rubros, profesionales en otras áreas, diferentes y ajenas a la televisión

La televisión universitaria en Bolivia nació en 1973, en un principio, asesorada por una organización estadounidense a través del P. Bourret, funcionó primero en circuito cerrado, luego elevó su señal para salir en canal abierto. Según lo establece su historia, apareció en blanco y negro, después cambió al sistema en color, adoptando ese método desde entonces, para luego migrar a la TV digital. Mientras que la televisión privada inició sus transmisiones en 1984.

La televisión privada

El 2 de febrero de 1984 aparece la primera estación de Televisión Privada Boliviana (TVPB) con emisiones regulares: canal 13 Cruceña de Televisión en Santa Cruz de la Sierra. Los responsables fueron tres: Ivo Mateo Kuljis Futchner. El segundo involucrado en esta asociación fue Fernando Aguilera, de profesión técnico en Comunicación y el tercero Juan Carlos Cochamanidis.

El 15 de abril de 1984 se inauguraba la segunda estación televisiva privada en el país, bajo el nombre de Richards Universal TeleSat canal 5, en Santa Cruz, de los hermanos Roberto A. y Oliver Richards, además de Carlos Moyano. Básicamente difundió una programación de estaciones extranjeras sin ningún tipo de autorización.

Entonces, el punto de inflexión se dio en La Paz, el 20 de octubre de 1984, con la salida al aire de Paceña de Televisión canal 9. La emisión ilegal tuvo sus responsables; el empresario minero Raúl Garafulic, quien se unió a los empresarios dueños de Telecine, Rolando y Gonzalo Chiappe y Juan Carlos Costas Salmón, propietario de Radio Nacional. Entre los cuatro decidieron asumir un desafío al margen de la ley. Más tarde, los Chiappe resuelven separarse para asociarse con Miguel Dueri y crear canal 5.

Los canales privados comenzaron pues a operar con gran precariedad, instalados sin pagar derechos por el uso del espectro, sin dar cuentas a nadie y amparados en una débil resolución administrativa del Ministerio de Transportes. Funcionaban en casas o departamentos de edificios improvisados como estudios, con insuficientes medios técnicos y apelando a la emisión irregular de una programación adquirida ilegalmente.

Televisión digital en Bolivia

Con el transcurso del tiempo, los canales de televisión privados crecieron de forma exponencial hasta configurar, en muchos casos, las redes televisivas. Actualmente, Bolivia tiene saturado el espectro magnético, lo que hace imposible más asignaciones de frecuencias. En total existen 637 canales en todo el territorio nacional, por ello se optó por migrar a la televisión digital, básicamente porque ofrece más alternativas en cuanto al uso del espectro electromagnético que, por supuesto, veremos más adelante y que merece un estudio pormenorizado.

La presencia de la TV Digital Terrestre en Bolivia fue un acontecimiento que cobró mucha importancia y que además afectó a la estructura de la comunicación en sí misma, ya que obligó al cambio en el equipamiento de producción y emisión y al cambio de los aparatos televisivos en la recepción por parte de la audiencia. Asimismo, provocó cambios en el andamiaje teórico de comprensión de la TV, en las formas narrativas televisivas, en la estructuración de la programación presionada por la multiprogramación y en el estudio de las audiencias en su relación con los contenidos digitales interactivos.

Por eso la ATT trabajó de manera conjunta con el Viceministerio de Telecomunicaciones, dependiente del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, el ‘Plan de Implementación de Televisión Digital Terrestre’, aprobado mediante Decreto Supremo 3152 del 19 de abril de 2017, cuyo objetivo fue el de implementar la Televisión Digital Terrestre.

Bolivia TV fue el primer canal en experimentar la TV Digital en el país. De acuerdo con el Decreto Supremo 0819, promulgado en fecha 16 de marzo de 2011, se adoptó para fines técnicos el sistema estándar ISDB-T (Integrated Services Digital Broadcasting Terrestrial), con codificación H.264, MPEG-4. En ese marco, su implementación como sistema para trasmisión y recepción de Televisión Digital Terrestre en el Estado Plurinacional de Bolivia era ya un hecho concreto.

Este proyecto de Televisión Digital Terrestre fue financiado por el Gobierno del Japón. El equipamiento, instalación y puesta en marcha correspondió al personal de Bolivia TV, además de completar la implementación y puesta en marcha de los equipos de generación de señal y del equipo transmisor en la ciudad de La Paz.

Son más de 50 años de la aparición de la televisión en Bolivia, un sistema audiovisual que nació bajo el signo de la dictadura y continuó siendo presa fácil de los gobiernos de turno. A partir de ese momento se convirtió en un apéndice instrumental de las organizaciones políticas que detentaron el poder.

La televisión, universitaria y privada, se perdieron en lo comercial, impregnando su programación de banalidad y superficialidad, a tal extremo que vendieron al mejor postor aquellos objetivos altruistas por los cuales habían sido creados.

Hoy en día hay muy pocos canales cuentan con verdaderos profesionales en comunicación. La planilla está compuesta por empresarios en otros rubros, profesionales en otras áreas, diferentes y ajenas a la televisión, modelos recién bajadas de las pasarelas, gente de radio que por tener un micrófono en vez de voz es contratada sin remilgos, youtubers practicando el ridículo, adolescentes que hacen un detestable trabajo frente a las pantallas y otros especímenes variopintos que no poseen la más peregrina idea de qué es hacer televisión, pero en serio.

Y es que todos estos canales nacieron de prisa y con lo que tenían a mano (tanto en la parte técnica como humana). Sus predecesores imitaron el mismo “esfuerzo” y se resignaron a conseguir migajas que se desprendían de la torta que ganaban los “canales grandes”.

Una buena imagen y sonido óptimo no son suficientes para apreciar y disfrutar un programa. Hace falta mejorar el contenido, transformarlo desde sus raíces para que nuestra sociedad pueda virar 180 grados y darse cuenta que la televisión es otra cosa: un medio de comunicación donde lo educativo, lo informativo y lo entretenido pueden coexistir sin ningún tipo de rencillas ni rencores. || AEP

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