La Agencia Boliviana Espacial (ABE) analizará tres alternativas para garantizar la continuidad de los servicios del satélite, después de que el Túpac Katari (TKSAT-1) deje de tener vida útil en un tiempo previsto para 2030.
Las opciones son construir un nuevo satélite, adquirir una parte de la capacidad de otro de gran cobertura continental o alquilar los servicios de un operador, informó el director general ejecutivo de la entidad, Javier Alexis Andrade.
La autoridad señaló que, aunque el satélite tiene una vida útil prevista hasta 2030, la institución debe anticiparse y comenzar a evaluar las opciones para evitar interrupciones en los servicios, especialmente en las zonas rurales y alejadas del país.
Andrade explicó que la construcción de un nuevo satélite es una de las opciones que se encuentran en evaluación. Según la autoridad, los avances tecnológicos permitirían desarrollar un equipo más económico y con mayor capacidad que el Túpac Katari.
Sin embargo, aclaró que esta no es la única posibilidad. La ABE también considera contratar servicios de operadores satelitales que cuentan con capacidad disponible sobre territorio boliviano.
Sobre la tercera alternativa, consiste en adquirir una porción de la capacidad de un satélite de gran capacidad que brinde cobertura a todo el continente, lo que permitiría mantener los servicios sin asumir necesariamente el costo de construir una nueva plataforma espacial completa.
“Cada una de las alternativas tiene ventajas y desventajas”, sostuvo Andrade, quien precisó que la situación económica del país será una variable importante para definir el camino a seguir.
En ese análisis se considerará tanto la capacidad financiera del Estado como el poder adquisitivo de las personas que utilizan los servicios en las regiones más alejadas. Los resultados y la decisión final serán anunciados una vez que concluya el estudio, señaló-
El satélite opera al 95% de su capacidad
El titular de la ABE destacó que el Túpac Katari registra actualmente una ocupación del 95% de su capacidad, lo que refleja el aprovechamiento de la infraestructura satelital estatal.
Andrade señaló que las radiobases rurales de las compañías telefónicas utilizan los servicios de la ABE para llevar comunicaciones a poblaciones alejadas, donde otras alternativas de conectividad pueden ser limitadas.
Asimismo, indicó que el satélite distribuye más de 40 canales de televisión y 30 emisoras de radio que llegan a todo el territorio nacional de manera gratuita para la población.
Entre otras aplicaciones, mencionó los servicios de conectividad utilizados por la Aduana Nacional, el Servicio General de Identificación Personal (Segip) y Vías Bolivia, además de empresas que desarrollan actividades en lugares remotos.
El director ejecutivo sostuvo que una de las prioridades de la nueva visión institucional es aprovechar al máximo los activos tecnológicos del Estado y ampliar las capacidades de la presencia boliviana en el espacio, en coordinación con las universidades.
La deuda se acerca a su cancelación
Respecto al financiamiento del satélite TK-SAT, Andrade informó que a finales del año pasado se transfirió el 80% del capital de la deuda y que durante los próximos meses se prevé realizar otro desembolso para avanzar hacia la cancelación del monto pendiente.
La autoridad indicó que, si se mantiene la demanda actual por los servicios del Túpac Katari hasta 2030, se espera concluir el pago de la deuda contraída para su adquisición.