Sucre, 5 de agosto (ANV).- La Dirección de Patrimonio Histórico de Sucre defendió oficialmente la decisión de inscribir el nombre de “Juana Asurdui de Padilla” con «S» y «i latina» en el nuevo monumento ubicado en la plaza 25 de Mayo. El director de esta repartición municipal, Ronaldo Ortiz Angelo, explicó que la determinación se basa en evidencias documentales irrefutables y no responde a interpretaciones arbitrarias ni costumbristas.
“Este monumento es un acto de justicia para con el legado de Juana Asurdui”, afirmó Ortiz, al tiempo de señalar que la heroína debía figurar en la plaza central junto al resto de los próceres de la independencia. “La gente reaccionó al ver el nombre escrito de esa manera, lo que demuestra responsabilidad ciudadana hacia nuestros personajes históricos, y eso es aplaudible”, agregó.
Según detalló, la decisión fue tomada en coordinación con historiadores locales como Bernardo Gantier y Benjamín Torres, quienes coincidieron en el análisis de tres documentos clave: el acta de nacimiento de Juana Asurdui, el acta de matrimonio con Manuel Ascencio Padilla y una carta firmada por la propia heroína dirigida al entonces “Príncipe de Chuquisaca”. En los tres casos, el apellido aparece escrito con “S” e “i» latina.

“La nota firmada por la propia Juana Asurdui es irrefutable para nosotros”, subrayó Ortiz. “Este no es un monumento al costumbrismo o al capricho de cómo se escribía su nombre popularmente, sino a su identidad real y documentada”.
El director de Patrimonio Histórico también aclaró que esta corrección no busca generar división. “Las personas pueden seguir escribiendo el nombre como estén acostumbradas, pero el monumento muestra cómo ella misma escribía su nombre”, puntualizó.
Respecto a otros aspectos históricos aún debatidos, como la fecha exacta de nacimiento de la heroína, Ortiz señaló que el monumento solo incluye los años de nacimiento y fallecimiento, y que “en esos dos años no existe controversia”.
La inauguración del monumento ha generado un debate público sobre la representación histórica de figuras nacionales, revelando la necesidad de actualizar, en base a documentación técnica, varios elementos de la memoria colectiva. “Siempre se encuentran más detalles que enriquecen nuestra historia, y corresponde que los pongamos en valor”, concluyó Ortiz.

