Sucre, 13 de noviembre (ANV).- La Gobernación enfrenta una grave crisis financiera debido a la inhabilitación de sus cuentas, lo que ha generado «perjuicios prácticamente integrales» y ha afectado a sectores vulnerables, así como a funcionarios sin sueldo.
La secretaria de finanzas y el secretario de planificación han informado que el trabajo de gabinete de la comisión ha concluido, y ahora se espera que la comisión elabore un informe para que la asamblea pueda considerar una norma de aprobación que permita la habilitación de las cuentas, según declaraciones de la secretaria general de la gobernación, María Isabel Figueroa.
La situación ha impactado directamente al sector salud, a niños y ancianos, y a proyectos en ejecución. Además, los funcionarios de la gobernación y de la asamblea, incluyendo médicos manuales, se encuentran sin sueldo. La habilitación de las cuentas bancarias depende de la remisión de una resolución de aprobación, que luego pasaría por un procedimiento administrativo en el Ministerio de Economía y Finanzas.
Una vez habilitadas, se procederá con las transferencias planificadas. La gobernación ha señalado que tiene «cuentas inmovilizadas que no podemos mover absolutamente ni un boliviano en el tema de poder hacer transferencias o pagos», y atribuye parte de la dificultad a la falta de transferencia de recursos por parte del nivel central. Ante esta situación, el ejecutivo ha tomado «medidas drásticas» y austeras en el manejo administrativo.
