Sucre, 1ro de abril (ANV).- Con el inicio del mes de abril, el panorama político en Bolivia se intensifica con la inminente definición de binomios de cara a las elecciones generales programadas para agosto. Mientras el oficialismo enfrenta una división interna marcada por la realización de dos congresos paralelos, la oposición también se encuentra fragmentada, con cuatro posibles candidatos en la derecha buscando consolidar una alianza.
Durante una entrevista en la Agencia de Noticias Violeta, la historiadora Alina Amurrio, ejecutiva del Centro de Sociología de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca (USFX), analizó la coyuntura política del país y la reconfiguración de fuerzas en ambos bloques.
División en el oficialismo: dos congresos y una disputa de liderazgo
En el Movimiento al Socialismo (MAS), se realizaron dos congresos distintos. Por un lado, el sector liderado por Evo Morales organizó un evento multitudinario en el Trópico de Cochabamba, donde se proclamó la refundación del Instrumento Político (IP) bajo la sigla “Evo es Pueblo”. Por otro lado, en La Paz, un grupo de dirigentes llevó a cabo un congreso destinado a la reestructuración del estatuto orgánico del MAS.
Explicó Amurrio: «El congreso del Chapare ha tenido una participación masiva de sectores sociales, reflejando la capacidad de movilización que aún mantiene el expresidente Evo Morales. En contraste, el congreso de La Paz buscó reformular el estatuto del MAS, reduciendo los años de militancia y promoviendo una mayor apertura democrática».
En medio de esta disputa, el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, ha sido señalado como una posible figura de conciliación. Sin embargo, Amurrio destacó que su posición no es clara: «Desde el sector evista, algunos lo acusan de traición, mientras que el arcismo parece tratar de utilizar su imagen para atraer apoyo».
La oposición y el reto de la unidad
Mientras el oficialismo se debate entre dos bloques, en la oposición persisten las dificultades para alcanzar una candidatura unificada. Cuatro figuras han emergido como posibles candidatos: Manfred Reyes Villa, Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina y Chi Hyun Chung.
«Es un error pensar que la simple suma de porcentajes es el resultado final de una elección», señaló Amurrio. «Desde 2005, la derecha ha intentado consolidarse sin éxito. En la práctica, lo que prevalece son los intereses individuales y la lucha por el liderazgo».
Sobre los candidatos, la historiadora resaltó que representan una generación política anterior: «Tienen un pasado político que los marca. Manfred Reyes Villa ha sido alcalde y prefecto, Jorge Quiroga ha estado en la política por más de 20 años, Samuel Doria Medina ha ocupado cargos en gobiernos previos y Chi Hyun Chung ha construido su base en sectores religiosos».
El empresario político Marcelo Claure ha sugerido que la oposición debe unificar sus candidaturas para tener posibilidades en las elecciones, pero Amurrio advierte que la fragmentación sigue siendo un obstáculo.
«La unidad en la derecha siempre ha sido esquiva», indicó. «Todos quieren ser candidatos presidenciales, y eso complica la posibilidad de una alianza real».
Una demanda de renovación generacional
Amurrio también subrayó un fenómeno relevante en el actual contexto político: la creciente demanda de renovación por parte de los jóvenes. «Los nuevos electores no se sienten representados por los actores tradicionales. Hay un claro descontento con la vieja forma de hacer política», comentó.
Según la historiadora, este descontento no solo se da en el bloque de izquierda con figuras emergentes como Andrónico Rodríguez, sino también en la derecha, donde no han surgido líderes jóvenes con impacto nacional. «En las calles, en las universidades, la demanda es clara: se busca una nueva generación de políticos que responda a las necesidades actuales, como empleo, educación y estabilidad económica», afirmó.
Próximos pasos en el proceso electoral
El cierre de candidaturas está previsto para finales de abril. En los próximos días, tanto en el oficialismo como en la oposición se definirán los binomios que competirán en las elecciones generales de agosto.
«La consolidación de los candidatos será clave para el desarrollo de la campaña electoral», concluyó Amurrio. «Los próximos meses serán decisivos para conocer si el MAS logra resolver su disputa interna y si la oposición consigue una candidatura única».
A medida que se acercan las elecciones, el panorama político en Bolivia continúa marcado por la fragmentación y la incertidumbre, con un electorado que demanda cambios y nuevos liderazgos.
