Sucre, 12 de agosto (ANV).-El delegado coordinador gubernamental en Chuquisaca, Rafael Jaldín, afirmó que las actividades y obras ejecutadas por el Gobierno en el marco del Bicentenario han tenido un impacto significativo, y rechazó las críticas que las califican como “simples visitas turísticas”.
“Es totalmente falso. Hemos hecho más de mil doscientas obras en el país. Solo en la conclusión del túnel de Incahuasi, la carretera Ipatimuyu-Pampa y la doble vía, hemos invertido más de mil millones de bolivianos”, señaló Jaldín. Añadió que las inversiones en Sucre superan los ochocientos millones de bolivianos, monto que, según dijo, es el más alto en la historia del municipio.
El delegado sostuvo que, pese a las crisis internas y externas, la administración actual ha realizado mayores inversiones que en gestiones anteriores. Acusó a sectores de la oposición de iniciar un “sabotaje” desde 2023, que —a su criterio— afectó la llegada de créditos internacionales y derivó en problemas de acceso a dólares y combustible.
En cuanto al panorama electoral, Jaldín cuestionó la veracidad de las encuestas publicadas por medios de comunicación, afirmando que “están lejos de la realidad” y que, en caso de unirse las facciones internas del MAS, “la derecha no tendría posibilidades”. Reconoció divisiones dentro del partido y planteó como reto “replantear el programa, generar consensos internos y garantizar la unidad de la izquierda”.
Respecto al último debate presidencial antes de las elecciones, Jaldín opinó que algunos candidatos opositores evitan participar para no “desgastarse entre ellos” y consideró que la estrategia actual en ese bloque pasa por alianzas más que por confrontaciones retóricas.
Finalmente, señaló que cualquier futuro gobierno deberá mantener políticas implementadas por el MAS, como bonos sociales, programas de vivienda y apoyo a la producción. “Ya no se va a gobernar sin redistribución, sin bonos, sin obras. El pueblo no aceptará que se retiren estos programas”, enfatizó.
