Sucre, 4 de noviembre (ANV) – El presidente de la Junta de Padres de Familia del Colegio Nacional Jaime de Zudáñez, Jorge Cueto Solís, junto a la organizadora del evento de nombre Sandra y la proveedora de nombre Eli, desmintieron en conferencia de prensa en Plaza 25 de Mayo las acusaciones de agresión física y verbal durante el agasajo de despedida de los cursos de promoción, tras una denuncia difundida en redes sociales que señalaba que padres de familia, especialmente de primero de secundaria, habían maltratado a la proveedora y sus dos hijos menores por inconformidad con el plato de pollo al horno ofrecido a 10 bolivianos.
El dirigente fue categórico: «Primeramente quiero llegar a desmentir, no es verdad que ha habido agresión físicamente ni verbalmente». Cueto reconoció que hubo un atraso en la entrega de la comida porque los alumnos estaban «desesperados» por comer, y que se preguntó a la proveedora sobre la demora, pero negó cualquier tipo de agresión. Cueto señaló que existen «personas que quieren siempre llegar a desprestigiar al colegio» y destacó el prestigio del establecimiento.
El dirigente explicó que conoce a la señora Eli desde hace años porque ha sido presidente desde que su hijo cursaba primero de primaria y actualmente está en prepromo. Indicó que ella trabajó en el colegio como portera y «tiene un excelente currículo, no ha habido ninguna falta durante los años que la he conocido en primaria» dijo.
Versión de la organizadora
Sandra, encargada de organizar la actividad de despedida a los estudiantes de sexto, confirmó haber contratado a la proveedora. Reconoció que la señora se atrasó pero aclaró que solo hubo «un reclamo leve» sin carácter físico ni verbal agresivo, y que la proveedora está consciente de esta situación.
La organizadora expresó: «La verdad creo que hay personas muy malas, que quieren desprestigiar nuestro querido colegio. Nosotros somos mamás del colegio que amamos nuestro colegio y venimos a desmentir todo eso» dijo.
Declaraciones de la proveedora
Eli, la proveedora señalada como víctima en la denuncia original, compareció para aclarar los hechos. Explicó que se atrasó en la entrega porque «no había auto» para transportarse con el pedido, pero negó haber sufrido agresión física o haber denunciado el supuesto maltrato.
La proveedora, quien se describió como «una persona bien humilde» que elabora comida para eventos, calificó como «indignante» que algunos padres intenten «hacer quedar mal al colegio» con acusaciones falsas tanto contra el establecimiento como contra su persona y los directivos.
Eli indicó que no es la primera vez que participa en actividades del colegio entregando alimentos y concluyó señalando que «todo ha sido un malentendido».
Contenido de la denuncia original
La denuncia difundida en redes sociales señalaba que el incidente ocurrió durante la despedida de los cursos de promoción, cuando la proveedora llegó acompañada de sus dos hijos menores a entregar platos de pollo al horno contratados para todos los cursos.
Según el denunciante, padres de familia «en especial las directivas de los cursos de Primero de Secundaria» no estuvieron conformes con el plato y agredieron física y verbalmente a la proveedora, quien además fue víctima de que «abusivamente no quisieron agarrar los platos».
El precio acordado fue de 10 bolivianos por plato, calificado por el denunciante como «muy barato» considerando que «el precio del pollo está por las nubes» y que «todo está carísimo». El denunciante enfatizó que «no debería quedarse así el atropello que sufrió esta señora y sus dos hijos», aunque reconoció no tener imágenes del supuesto altercado.
