Sucre, 30 de diciembre (ANV).- El ejecutivo de la Central Obrera Departamental de Chuquisaca, Marcelo Torrez, anunció que las movilizaciones a nivel general y contundente contra el «decretazo» 5503 se iniciarían aproximadamente el 5 de enero, tras un proceso orgánico de análisis y decisión desde las bases sindicales.
En paralelo, el ejecutivo de la Federación de Fabriles de Chuquisaca, Jorge Mita, calificó la medida de «inconstitucional» y cuestionó que el gobierno esté gobernando «para unos cuantos», exigiendo un diálogo inmediato con la Central Obrera Boliviana (COB).
Marcelo Torrez explicó que el proceso para llegar a la movilización requiere convocar un ampliado departamental, el cual dará la instrucción para que cada institución sindical convoque a sus bases.
«Las federaciones tienen que explicar punto por punto en qué consiste el decreto y las bases tienen que tomar determinaciones», afirmó el dirigente, subrayando que las resoluciones deben llegar por escrito para dar respaldo orgánico a las acciones.
Torrez señaló que este trabajo de socialización y decisión interna es el que se está desarrollando en este momento.
Jorge Mita, por su parte, detalló que una delegación de su federación se trasladó a La Paz para evaluar la situación y las futuras medidas. El dirigente fabril anticipó su crítica al decreto, argumentando que «todo lo están dando, lo están regalando a los extranjeros, a los inversionistas».
Mita reconoció que algún ajuste en los combustibles era necesario, pero cuestionó la forma abrupta de su implementación.
«Sobre el gasolinazo, sabemos que era necesario… pero que no debería de ser de un solo golpe. Debería ser de forma paulatina», afirmó Mita, señalando que la medida es inconstitucional y que seguramente se recurrirá a las instancias correspondientes para que se analice y se hagan ajustes.
El dirigente también se refirió a la detención del exejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, exigiendo su debido proceso y que se esclarezcan todos los actos de supuesta corrupción.
Mita criticó la focalización del gobierno, poniendo como ejemplo la eliminación del subsidio al pan, que según él afectaba a todos, incluido un «grupículo de pudientes». Su exigencia final fue clara: «exigimos que el gobierno debe sentarse» a dialogar con la Central Obrera Boliviana.
La coordinación entre la COD Chuquisaca y las federaciones como la de fabriles marca la ruta de una protesta escalonada, que comenzaría con fuerza a inicios de enero si el gobierno no retrocede en su posición.
