Sucre, 12 de agosto (ANV).-El asambleísta departamental Ricardo Zárate afirmó que la Gobernación de Chuquisaca atraviesa “su peor crisis económica en estos últimos 20 años”, en comparación con el 2014, cuando el presupuesto alcanzaba entre 1.400 y 1.500 millones de bolivianos debido a mayores ingresos por regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
Según indicó, actualmente se requieren 45 millones de bolivianos adicionales para cubrir la actualización de costos en proyectos de electrificación en ejecución. “Tenemos problemas con los proyectos que se están ejecutando porque están llegando casi a un 100% de ejecución, pero en la parte presupuestaria no está llegando ni al 30 o 40% de los recursos”, señaló.
Zárate advirtió que el techo presupuestario para esta gestión sería casi 50 millones de bolivianos menor, lo que generaría un déficit de alrededor del 40% para 2025 respecto a los 436 millones presupuestados. En ese contexto, consideró que “sería irresponsable incorporar nuevos proyectos” y que la prioridad debe ser garantizar la continuidad de las obras ya iniciadas, como las de riego, infraestructura vial y salud.
El legislador planteó la necesidad de un plan de austeridad que incluya reducción de personal, salarios y gastos corrientes, para redirigir recursos a la inversión pública. También mencionó que está pendiente la asignación de 10 millones de bolivianos aprobados en la Asamblea mediante la reprogramación de un crédito del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), así como la gestión de un fideicomiso de 70 millones del Gobierno central.
Zárate alertó que la capacidad de endeudamiento de la Gobernación “se está agotando” y que, de no actuar de inmediato, podrían ponerse en riesgo proyectos de electrificación, infraestructura caminera como la triangular Cisteña y obras en el área de salud. “El gobernador interino tiene que hacer los ajustes correspondientes de manera inmediata, porque en agosto ya empezamos a construir nuestro POA, que será solamente de continuidad”, manifestó.
