La Paz, 30 de julio (ANV).- El analista económico Jaime Dunn afirmó que el crédito de 1.900 millones de dólares que Bolivia negociaría con el Fondo Monetario Internacional (FMI) «solo compra tiempo, no soluciones», al señalar que los recursos no generan las reformas estructurales que el país necesita para superar la crisis económica. Dunn sostuvo que el Gobierno debería implementar ajustes independientemente del crédito, y no como una exigencia del organismo multilateral.
Dunn explicó que el desembolso llegaría en diferentes montos a lo largo de 36 meses, pero que aún no está aprobado por el Legislativo. El analista cuestionó que se desconoce cuáles son las condiciones que el FMI exigiría a cambio del crédito. «No sabemos las condiciones de crédito del FMI», afirmó, al plantear una serie de interrogantes que, en su criterio, el Gobierno debe responder: «¿Qué condiciones deben cumplirse ante el FMI? ¿Cuándo llegaría el primer monto? ¿Qué empresas estatales van a ser cerradas? ¿Van a incrementar impuestos y levantar subvención?», cuestionó.
El analista sostuvo que el Gobierno debe dictar más ajustes para acceder al crédito y reducir el déficit fiscal, pero observó que la población ya realizó sacrificios mientras el aparato estatal permanece intacto. «El ciudadano ya hizo todos los sacrificios. ¿Cuándo el Estado dejará de gastar tanto?», señaló Dunn, al criticar que el Gobierno no se ajusta el cinturón. Además, subrayó que las reformas no deben hacerse por exigencia del FMI, sino porque Bolivia las necesita.
Respecto al tipo de cambio, que este jueves alcanzó los Bs 11,89, Dunn afirmó que la cotización del dólar refleja «el desorden de la economía» y que el Gobierno está midiendo la fiebre, pero sin tomar acciones para corregir el problema de fondo. «No se arregla la economía tocando el tipo de cambio», sostuvo.
En relación con la gestión del presidente Rodrigo Paz, que enfrenta crisis por combustible, devaluación del boliviano, denuncias de corrupción y el alejamiento de Samuel Doria Medina, Dunn afirmó que cada día es más difícil gobernar. «La falta de moral en el Estado es el problema. Hay que cambiar el sistema inmoral que capturó el Estado. Hay que cambiar el sistema corrupto y prebendar», manifestó. Para el analista, el crédito del FMI no será suficiente si no se erradica el sistema corrupto. «No es solo prestarse plata, hay que erradicar el sistema corrupto», concluyó.
