El autotransporte boliviano se reúne este martes en Santa Cruz para definir su posición frente a la eliminación de la subvención al diésel. El sector analizará un posible incremento de tarifas y definirá las medidas que adoptará ante el nuevo precio del carburante.
El dirigente Lucio Gómez señaló que el sector está declarado en emergencia. «Mañana estaremos en Santa Cruz, donde se tomarán decisiones sobre cuál será el accionar y el camino del autotransporte boliviano», afirmó el dirigente nacional.
Gómez explicó que en el ampliado se definirá si aceptan un incremento del 45%. Sin embargo, sostuvo que, de acuerdo con sus cálculos, el ajuste debería situarse entre el 50% y 60% para cubrir los costos de operación.
«Rechazamos el decreto atentatorio contra el pueblo. Estamos obligados a subir por los costos de operaciones», manifestó Gómez. El dirigente cuestionó que la semana pasada el sector recibió la garantía de que no habría cambios en el precio de los combustibles.
El diésel se comercializa a Bs 17,95 por litro tras el retiro de la subvención. YPFB informó que el precio de la gasolina se mantiene sin modificaciones por el momento. El sector advirtió que el ajuste impactará directamente en las tarifas del transporte.
La Federación Departamental de Chóferes «San Cristóbal» de Oruro convocó a una marcha para este miércoles 23 de septiembre. La concentración se realizará en la plaza Sebastián Pagador a las 08:30, mientras el repliegue de movilidades está previsto desde la medianoche.
La determinación fue asumida en un ampliado de emergencia realizado el 21 de septiembre. Los transportistas resolvieron movilizarse en defensa de los intereses del autotransporte de Oruro y exigir la atención a sus demandas contra el DS 5716.
En Santa Cruz, el dirigente del Transporte Urbano, Mario Guerrero, señaló que su sector pide una «tarifa transitoria» mientras se realiza un estudio técnico. Las bases piden que el pasaje suba incluso hasta Bs 6 y la tarifa nocturna a Bs 8.
«No podemos seguir con la misma tarifa. Nosotros con tarifa Bs 3 no vamos a trabajar», aseguró Guerrero. El dirigente no descartó ir a un paro y señaló que las bases exigen medidas de presión ante el «dieselazo».
El ampliado nacional del transporte se desarrolla mientras el Gobierno despliega a sus ministros para explicar la medida. El Ejecutivo afirmó que no existen «grandes tensiones» en el país, aunque los choferes advierten con movilizaciones.