El cabecilla del grupo irregular Resistencia Juvenil Cochala (RJC), Yassir Molina, designó como su defensor al abogado Jhasmani Torrico, denominado el “abogado torturador” y ratificó su pedido de juicio abreviado, a través del cual admitió su culpa e implicó a políticos de la cúpula de Añez. Otra miembro de la RJC, Milena Soto, señaló que Molina negoció su liberación a cambio de implicar a terceros, por lo que ve afanes políticos en esa decisión.
“Así mi abogado tenga cuatro, cinco, seis, siete detenciones preventivas, sigue ejerciendo el derecho al trabajo, es por eso que yo he optado por este profesional abogado”, señaló Molina con relación a Torrico, en audiencia de inicio juicio que luego fue suspendida.
Explicó que se vio en la necesidad de acudir a otro abogado, porque sospecha que sus anteriores defensores obraron de mala manera.
Molina, Soto y otros dos miembros de la RJC fueron procesados por los daños causados a la infraestructura de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Sucre, en octubre de 2020. La Fiscalía pidió 20 años de condena para los sindicados por los actos vandálicos en la fachada de dicho predio, rotura de vidrios y zócalos de piedra dañados.
El líder de la RJC admitió su culpa de los delitos que se le acusa y se sometió a juicio abreviado, tal como cursa en el memorial que presentó en audiencia, misma que lleva la firma Leclere y Asociados, consultora jurídica que dirige Jhasmani Torrico. Ahora, el sindicado aguarda que se dé curso a salida alternativa de proceso abreviado solicitado y se dicte una sentencia en su contra.
Según el documento, presentado por Molina, brindaría información sobre la participación de Manfred Reyes Villa, Arturo Murillo y Rómulo Calvo en el Golpe de Estado de 2019, entre otros.
Con información de Página Siete y ANV.
