Luiz Inácio Lula da Silva ganó la segunda vuelta electoral de Brasil este domingo 25 de octubre y aseguró su cuarto mandato no consecutivo. Con el 96% de los votos contabilizados, el líder del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,7% frente al 48,3% de Flávio Bolsonaro, según el Tribunal Superior Electoral. En la primera vuelta, Bolsonaro había sacado 2,2 millones de votos más.
El resultado fue difundido por el Tribunal Superior Electoral. Con el 96% de los votos escrutados, Lula alcanzó el 51,7% y Bolsonaro el 48,3% de los sufragios.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llegaba a la votación con una ligera ventaja en las encuestas. En la primera vuelta del 4 de octubre había obtenido 2,2 millones de votos más que Lula.
Durante la segunda vuelta, el mandatario logró revertir el resultado. Terminó con una diferencia superior a los 4 millones de votos frente a su rival, según los datos oficiales.
Lula desempeñará su cuarto mandato no consecutivo al frente de la mayor economía de América Latina. Continuará con un proyecto político marcado por la protección a la soberanía, la democracia, los programas sociales y el apoyo al medio ambiente.
Durante su campaña, el mandatario electo resaltó su rechazo a doblegarse ante las amenazas estadounidenses. Lo hizo pese a los intentos de injerencia y al apoyo que su contrincante, aliado de Donald Trump, recibió del país norteamericano.
«Lo que es triste es el complejo de inferioridad de los presidentes de América Latina», declaró Lula en una entrevista al ser cuestionado sobre el Escudo de las Américas, alianza impulsada por Trump con líderes de derecha de la región.
Lula aseguró que aprendió a «no bajar la cabeza» ante nadie y dijo que habla indistintamente con Trump y con otros presidentes. Sus declaraciones se produjeron antes de la primera vuelta del 4 de octubre.
Lula es el séptimo hijo de un matrimonio analfabeto y fue abandonado por su padre antes de que la familia emigrara a la industrial Sao Paulo. Fue vendedor ambulante y lustrabotas antes de iniciar su formación como tornero.
A los 15 años perdió un meñique al manipular una máquina. Al final de la década de 1970, como líder del sindicato de los metalúrgicos, lideró una histórica huelga que desafió la dictadura de 1964 a 1985.
Fue condenado por corrupción en el marco de la operación Lava Jato. El juez anticorrupción Sergio Moro lo condenó en 2017 a nueve años y medio de prisión por la obtención de un tríplex en primera línea de playa.
Fue encarcelado en abril de 2018 por corrupción y lavado de dinero. Permaneció año y medio en prisión y quedó inhabilitado para las elecciones presidenciales de ese año.
Lula se declaró siempre inocente y se consideró víctima de una conspiración política para favorecer a Bolsonaro. Esa tesis cobró fuerza cuando el ultraderechista designó a Moro como ministro de Justicia tras ganar en 2018.
En marzo de 2021 recuperó sus derechos políticos tras la anulación de sus condenas por el Tribunal Supremo. Eso le permitió lanzarse al gobierno brasileño, 12 años después de haber dejado el poder con 87% de opiniones favorables.
El líder del PT sumó tragedias personales a sus reveses políticos y judiciales. En febrero de 2017 falleció su segunda esposa, Marisa Leticia, y ya encarcelado perdió a un hermano y a un nieto de siete años.
En 2011 sufrió un cáncer de laringe, del que logró sobreponerse. El texto lo describe como un hombre que se sobrepuso a todo desde que nació en el pobre y árido nordeste brasileño.
Lula venció en 2022 a Jair Bolsonaro, quien intentó formular un golpe de Estado que le valió una condena por movilizar a las fuerzas armadas y activistas de extrema derecha. Ahora regresa al poder tras imponerse a su hijo en la segunda vuelta.
Hasta el momento, no se difundió un pronunciamiento de Flávio Bolsonaro sobre el resultado. Tampoco se conocieron declaraciones de Jair Bolsonaro sobre la derrota de su hijo.