Las largas filas por diésel y gasolina continúan este lunes en el eje central del país, principalmente en La Paz y Cochabamba, donde transportistas pasaron el fin de semana durmiendo en sus vehículos para no perder su lugar. En Santa Cruz, en cambio, se observó una leve reducción en las colas, aunque el abastecimiento irregular persiste.
En La Paz, las estaciones de la avenida Montes concentraron una gran cantidad de motorizados, especialmente buses interdepartamentales e interprovinciales. Los conductores señalaron que en ocasiones deben esperar hasta dos días para abastecerse. La situación afecta las frecuencias de salida en la Terminal de Buses.
En Cochabamba, el panorama fue similar en la estación de la avenida Ingavi, en La Chimba. Los transportistas afirmaron que pasaron el fin de semana dentro de sus camiones y buses. La falta de diésel obliga a los choferes a pernoctar en las filas a la espera de cisternas.
La gasolina también presenta demoras, aunque el tiempo de espera es relativamente menor. Los conductores denunciaron que la oferta es irregular y genera molestia. “Uno no puede planificar sus viajes porque no sabe cuándo va a cargar”, manifestó un chofer.
En Santa Cruz, la extensión de las filas disminuyó en puntos clave como el ingreso a Montero y la zona sur. Durante las primeras horas del lunes, la carga de diésel se desarrolló con mayor fluidez. Sin embargo, algunas estaciones registraron falta momentánea de gasolina.
El desabastecimiento de combustible se mantiene como uno de los principales problemas para el sector del transporte. Los conductores exigen al Gobierno soluciones estructurales para garantizar el suministro. La escasez persiste pese a los anuncios oficiales sobre la normalización del abastecimiento.