Sucre, 10 de agosto (ANV).- La Central Obrera Departamental (COD) de Chuquisaca, liderada por su ejecutivo Marcelo Torres, junto a la Federación de Trabajadores en Salud Pública, representada por el dirigente Alberto Espinosa, han solicitado formalmente una audiencia urgente al gobernador del departamento, Luis Edson Ayllón Salguero, para abordar denuncias de despidos injustificados, maltrato laboral y deficiencias en la infraestructura y equipamiento de los hospitales.
Los representantes sindicales entregaron una nota formal en el despacho de la Gobernación otorgando un plazo no mayor a 72 horas para concretar una reunión directa, advirtiendo que se encuentran en estado de alerta y que, de agotarse la vía del diálogo, iniciarán movilizaciones y medidas de presión.
De acuerdo con las declaraciones de Alberto Espinosa, la situación en el sector salud es crítica debido a la falta de soluciones por parte del Servicio Departamental de Salud (SEDES). El dirigente cuestionó el rol de la dirección de dicha entidad y apeló al cumplimiento de la Constitución Política del Estado en su artículo 46, el cual establece la protección al trabajador.
Espinosa detalló que actualmente existe una trabajadora despedida del Instituto Chuquisaqueño de Oncología que forma parte de la carrera administrativa bajo el Decreto Supremo 28909, y denunció que se han realizado traslados de personal desde el SEDES hacia hospitales de tercer nivel sin cumplir con la normativa vigente.
Asimismo, señaló que el recorte de recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) ha afectado gravemente al departamento, repercutiendo en el personal, la infraestructura y el equipamiento hospitalario.
Por su parte, Marcelo Torres explicó que la COD intervino a solicitud de las bases trabajadoras debido a que las reuniones previas entre la Federación de Salud, el SEDES y el área de recursos humanos no llegaron a acuerdos concretos y sufrieron constantes incumplimientos.
Torres dio lectura al documento presentado a la Gobernación, en el cual se denuncia formalmente la «grave problemática que viene atravesando el Servicio Departamental de Salud SEDES, consistente en despidos injustificados de trabajadores y trabajadoras, maltrato laboral, persecución sindical y hostigamiento».
El ejecutivo enfatizó que la clase obrera chuquisaqueña se mantendrá vigilante y que, si no se atienden sus demandas en el plazo establecido, «se procederá conforme las medidas de presión sindical que en derecho corresponda».