Sucre, 7 de julio (ANV).- Las largas filas para adquirir Gas Licuado de Petróleo (GLP) en garrafa se replicaron este martes en la distribuidora de la avenida Santos Dumont y séptimo anillo en Santa Cruz, donde vecinos de distintos barrios esperaban para comprar hasta dos unidades por persona. Los usuarios denunciaron que en sus zonas los camiones distribuidores no están llegando y que, cuando encuentran gas en tiendas, el precio supera los Bs 28, mientras que en la distribuidora se comercializa al precio oficial de Bs 22,50.
Los afectados señalaron que deben trasladarse desde sectores como el Plan 3000 y perder varias horas para abastecerse. «En el Plan 3000 no pasan los camiones», afirmó una vecina, mientras otra pidió a YPFB «que regularice» la distribución para evitar estas largas esperas. Los usuarios aseguraron que la escasez les impide realizar otras actividades y exigieron al Gobierno normalizar el abastecimiento de GLP en los barrios.
El diputado suplente de Alianza Unidad, Néstor Rodríguez, acudió a una agencia distribuidora para comprar una garrafa, pero aseguró que el producto ya se había agotado. «Ya se está terminando y no va a haber gas en todo el día. Es falla del ministro de Hidrocarburos y del presidente de YPFB; no están haciendo su trabajo como deben hacerlo», afirmó. El legislador denunció que en la reventa el precio se incrementó hasta Bs 40. «Esto se está haciendo crónico. Si el Presidente no pone orden a sus ministros, la situación va a empeorar», agregó.
En la zona de La Campana, en el Plan 3000 de Santa Cruz, los micreros denunciaron que permanecen todo el día esperando diésel, lo que les impide trabajar con normalidad. «Todo el día estamos aquí. Nuestro almuerzo ha sido galleta con un Pilfrut», relató uno de los conductores, mientras otros incluso descansaban sobre el suelo tras varias horas de espera. Los transportistas afirmaron que por cada jornada sin trabajar dejan de percibir entre 180 y 200 bolivianos y señalaron que la crisis ya afecta el sustento de sus familias. «En esa manera perdemos el día de trabajar… ¿y nuestras familias qué?», reclamó otro chofer.
En Chuquisaca, las filas para la carga de diésel y gasolina continúan en diferentes estaciones de servicio. El dirigente del transporte informó que el abastecimiento aún es insuficiente para cubrir la demanda del sector, por lo que los vehículos deben esperar durante varias horas para repostar. Según el representante, esta situación se mantiene desde hace aproximadamente tres semanas y está afectando la prestación del servicio de transporte, además de generar pérdidas económicas para los operadores.
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, advirtió que se viene la importación de GLP y señaló que, si no se importa, la población tendrá que seguir haciendo filas. Asimismo, indicó que se debe eliminar el subsidio: «En Bolivia una garrafa de GLP cuesta 22 Bs, a precio internacional costaría 110 Bs». Ríos también advirtió que en 2029 el país tendrá que importar gas natural. «Va a venir, no hay otra», dijo.
