La Paz, 31 de mayo (ANV).- El ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana (COB) concluyó este domingo con la determinación de no participar en el diálogo convocado por el Gobierno y de mantener vigentes las medidas de presión en el país, mientras se habilitarán corredores humanitarios exclusivamente para emergencias médicas, ambulancias y personas vulnerables.
El dirigente del magisterio José Luis Álvarez informó que “se ha decidido mantener las medidas de presión y ratificar lo que han venido planteando los compañeros campesinos y todos los movilizados”. Los sectores descartaron el diálogo porque consideran que el Gobierno no resolvió los problemas del país y se dedicó a descalificar las protestas.
El secretario de Conflictos de la CSUTCB, Severo Marca, afirmó que las medidas se mantendrán “hasta las últimas consecuencias, venga lo que venga”. Señaló que no se ha recibido ninguna invitación formal al diálogo. “Ningún diálogo acá, tampoco hemos visto ninguna invitación. Las bases determinan”, precisó.
El dirigente Jaime Solares fue contundente: “No quieren diálogo, no quieren nada. El único pedido que tiene el pueblo es que el presidente tiene que irse”. Al ampliado asistió el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, quien se incorporó luego de permanecer en la clandestinidad.
Sobre los corredores humanitarios, Marca explicó que se dará “vía libre a emergencias, a las ambulancias, a los enfermos, incluso a discapacitados”. Sin embargo, otros temas como alimentos o combustible no fueron definidos. El dirigente de jubilados Rodolfo Ayala anunció un “Corredor Auxilio” para hospitales y maternidades.
El secretario de la Federación Campesina de Santa Cruz, Joel Huarachi, advirtió que “los bloqueos van a continuar mientras no haya una solución al conflicto” y que las medidas se masificarán “pese a que haya o no haya estado de excepción”. Responsabilizó al presidente Paz por la escalada del conflicto.
