La analista política Quya Reyna sostuvo que “la exigencia social es política: la renuncia de Rodrigo Paz” y calificó al presidente como “una persona muy limitada políticamente”, mientras que el analista Carlos Macusaya afirmó que Paz “se emborrachó con el poder” y que su discurso “no dijo ni pío” sobre el aumento del 40% en sueldos ministeriales ni sobre los responsables de la “gasolina basura”. La dirigente de la Asociación de Esposas de Policías de Bolivia, Guadalupe Cárdenas, calificó el mensaje presidencial como “un chiste y una lágrima” por no anunciar el despliegue militar para desbloquear carreteras, según declaraciones recogidas.
Reyna criticó la respuesta del gobierno al señalar que “no te están pidiendo una carretera. No te están pidiendo una obra. Te están exigiendo tu renuncia”.
Afirmó que el mandatario “sigue en campaña política prometiendo enlosetado y luminarias a los alteños” y que al llamar “vándalos” a los manifestantes, “lo único que vas a conseguir es un efecto resorte y te va a estallar en la cara”. “Este gobierno no entiende la política de la calle. Ahí no le invitas a un dirigente a un ‘Encuentro por Bolivia’ con traje de gala. No, negocias”, concluyó.
Macusaya señaló que el presidente “no dijo ni pío sobre el incremento en un 40% los gastos del gobierno en sueldos y salarios, ni sobre los responsables de la gasolina basura”. Cuestionó que Paz “siga quejándose por los ‘20 años’ y ‘la Bolivia del pasado’ (la que lo puso en el cargo)” y afirmó que el gobierno “tranca el diálogo atacando a los movilizados de ‘financiados por el narcotráfico’”. “Pazpaku” (expresión aymara que combina el apellido Paz con “paku”, veneno), ironizó el analista.
Por su parte, el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, advirtió al mandatario que “tendrá que dejar las vías expeditas sino quiere que se apruebe una ley antibloqueos”, y señaló que la decisión “no depende del Ejecutivo sino de la Asamblea Legislativa”.
La dirigente Guadalupe Cárdenas sostuvo que esperaba que Paz anuncie “el despliegue de militares para desbloquear las carreteras”, calificó a los movilizados como “terroristas” y pidió al mandatario “ponerse los pantalones”. Hasta el cierre de esta nota, el presidente no había respondido a las críticas.
