Sucre, 19 de marzo (ANV).- Ponciano Solís, ex trabajador de YPFB, ha manifestado que la empresa está adquiriendo productos de «mala calidad», especialmente de Paraguay, lo que estaría generando problemas en la calidad del combustible en algunas regiones de Bolivia.
Solís sugiere que la solución radica en la refinación de estos productos, destacando la disponibilidad de la refinería de Palmazola. Sin embargo, atribuye la falta de uso de estas instalaciones a la ausencia de personal idóneo, debido a supuestos despidos de trabajadores de alto nivel en el gobierno anterior.
Según Solís, el producto adquirido de Argentina no presenta problemas, lo que explica por qué departamentos como Sucre y Potosí, que reciben gasolina argentina de Choretí, no experimentan inconvenientes vehiculares.
Los problemas se concentran en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, donde el aditivo utilizado es considerado «nocivo para el producto» y solo una solución coyuntural que no mejora la calidad.
El ex trabajador enfatiza que la solución más efectiva sería someter todo el producto a una nueva refinación. «Tenemos la refinería de Palmazola que cuenta con una refinería grande y una mediana.
¿Por qué no lo están utilizando?», cuestiona Solís. Atribuye esta situación a la falta de personal capacitado para manejar refinerías y laboratorios, una consecuencia de los despidos durante el gobierno anterior.
Solís propone que, mediante la refinación, se podría despachar un producto de alta calidad, con 85 octanos para la gasolina especial y 95 octanos para la gasolina premium. Aunque ha escuchado sobre la posibilidad de recontratar a extrabajadores con experiencia para capacitar a personal nuevo, reitera que la medida más sencilla y efectiva es la refinación del producto.
