Sucre, 15 de diciembre (ANV).- Cecilia Calani, ex-policía, ha manifestado públicamente su búsqueda de apoyo para regresar a la institución policial, alegando que ella y otros 25 policías fueron separados de sus cargos debido a presuntas pruebas «sembradas» y manipulación, tras liderar el motín policial de 2019.
Calani ha expresado su esperanza de que el presidente del Tribunal Supremo de Justicia y los diputados que han presentado una ley transitoria para su retorno puedan intervenir en su caso.
Según Calani, la parte administrativa del proceso no les permitió defenderse. Ella acusa a Pelagio Condori de haber sido «manejados» para demandar a los 26 policías involucrados. Calani ha apelado al presidente del Estado, al ministro de Gobierno y al comandante de la Policía Boliviana, señalando que la parte administrativa es «muy difícil de salir de la normativa».
Sin embargo, ha mencionado que cuentan con el apoyo de coroneles de la policía y del ejército. Calani también ha afirmado que el general Socol «va a ver las normas y salidas para nuestro retorno». A nivel nacional, fueron 26 los afectados, siendo Calani la única en Chuquisaca, donde era la representante a nivel nacional.
Ella ha negado haber quemado el Tribunal Electoral o haberse amotinado, atribuyendo estas acusaciones a Pelagio Condori, y Aguilera, quienes, según ella, «se han prestado a las autoridades del machismo y sobre todo el ex ministro de justicia que ha venido a amedrentarlos o a dar órdenes a los exmagistrados para que ellos fallen en nuestra contra».
Calani ha anunciado su intención de querellarse contra Pelagio Condori y Tomás Huanca Luque, quienes firmaron el documento en su contra.
