Sucre, 11 de diciembre (ANV).- Juan José Zúñiga, exgeneral de las Fuerzas Armadas detenido en el penal de El Abra en Cochabamba, se pronunció mediante una carta en la que califica la aprehensión del expresidente Luis Arce Catacora como la caída de un «verdugo» y le da la «bienvenida a las cárceles del pueblo». Mientras tanto, el secretario político de la Confederación Nacional de Gremiales, Edgar Condori, calificó la detención como una «cortina de humo», y la exdiputada del MAS Gladys Quispe cuestionó que el hecho se convierta en otro «show mediático».
En su misiva, Zúñiga, quien fuera cercano colaborador de Arce y hoy es señalado como cabecilla del intento de golpe de Estado de junio de 2024, afirma que el exmandatario «empieza a sentir una mínima parte del sufrimiento que él mismo sembró en la Patria». El exmilitar, que recientemente denunció que los hechos de 2024 fueron una «trampa» de Arce, acusó al expresidente de haber ordenado perseguir a militares y de haber entregado los recursos de la nación.
Desde otra perspectiva, el dirigente gremial Edgar Condori manifestó que la detención por el caso Fondo Indígena y otros procesos es una «burla» y no refleja la magnitud del daño económico que, a su juicio, causó la administración de Arce en empresas estatales. Condori anunció que su sector se mantendrá movilizado exigiendo que las investigaciones avancen con total transparencia y sin proteger a nadie.
Por su parte, la exdiputada masista Gladys Quispe, de línea evista, advirtió que el caso podría convertirse en una distracción de los conflictos sociales actuales. Afirmó que Arce debe ser investigado también por otros hechos irregulares, como el «autogolpe fallido» de 2024, y exigió que se realice una auditoría jurídica a todos los procesos impulsados contra el expresidente Evo Morales, a quien declaró «completamente inocente».
La concejal evista de Santa Cruz, Rosario Callejas, también se pronunció, señalando que la justicia «tardó pero llegó». Callejas pidió que no solo se procese a Arce, sino también a todos sus «compinches y cómplices», y cuestionó la aprehensión previa de la exdiputada Lidia Patty, a quien considera «inocente» y utilizada como «carnada».
Las declaraciones surgen en un contexto judicial de alta tensión, donde la detención de Arce ha generado reacciones polarizadas. Mientras algunos sectores la celebran como un acto de justicia tardía, otros la ven con escepticismo, planteando que podría servir para desviar la atención pública o para encubrir investigaciones más amplias.
