Sucre, 23 de octubre (ANV).- Luis Garrón, dirigente del Transporte Pesado, ha expresado la preocupación del sector ante el deterioro de las carreteras debido a las lluvias y la falta de mantenimiento, así como por la escasez de combustible que afecta a sus operaciones. Garron señaló que el 20% de las unidades en Sucre están paradas por este motivo, y que las unidades en el eje troncal están haciendo filas de 4 a 5 días para cargar combustible.
Según Garron, las carreteras están «poniéndose en mal estado por el tema de las lluvias», y los arreglos no se han hecho efectivos. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) ha manifestado que «no hay dinero» para el mantenimiento. Además, se ha intentado implementar una balanza de salida de la ciudad sin coordinación con el sector transporte y sin haber realizado los arreglos correspondientes.
El dirigente mencionó que la ruta Sucre – Alto Monteagudo está inconclusa, a pesar de que «ya se ha aprobado un dinero para la construcción de esa carretera». Garron indicó que esta situación genera un perjuicio, ya que el transporte de cemento a Yacuíba debe realizarse por Santa Cruz, lo que representa «más gasto, más costos operativos».
Garron también se refirió a la escasez de combustible, afirmando que el 20% de las unidades en Sucre «está parado, ha decidido no viajar prácticamente por el tema del combustible». Añadió que el 40% de las unidades «está pues parado en los diferentes puntos del país esperando el combustible». En el eje troncal, que incluye Santa Cruz, Potosí, Cochabamba, Oruro y La Paz, las unidades están haciendo «de 4 a 5 días cola». Esta situación ha reducido la frecuencia de viajes, pasando de «un viaje y medio al mes» a «ni uno».
El dirigente del Transporte Pesado concluyó que estos problemas afectan la cadena productiva y el bolsillo de los ciudadanos. El sector se encuentra en estado de emergencia y espera coordinar con el nuevo gobierno para buscar soluciones.
