Sucre, 30 de abril (ANV).- Luego de que el concejal municipal Antonio Pino denunciara la existencia de supuestas irregularidades en la entrega del desayuno escolar en Sucre —acusando un desfase de 3.339 supuestos estudiantes “fantasmas” que representarían un gasto injustificado superior al millón de bolivianos—, las principales autoridades educativas del municipio y la región respondieron con cifras y documentación oficial para desmentir dichas afirmaciones.
Pino sostuvo que, según datos de la Dirección Municipal de Educación, se entregaron 72.624 raciones de desayuno escolar durante el primer trimestre del año, mientras que la Dirección Distrital reportó solo 69.285 estudiantes inscritos hasta el 25 de abril. “En promedio, a 1,70 bolivianos por ración diaria, esto representa más de 360 bolivianos por día y al año en los 200 días escolares son más de un millón de bolivianos que no sabemos qué hace el Ejecutivo con esa plata”, indicó el concejal en una conferencia de prensa.
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Sin embargo, el director distrital de Educación, José Manuel Arévalo, explicó que los datos utilizados por Pino no contemplan la totalidad de la población estudiantil atendida por el Programa de Alimentación Complementaria Escolar, que incluye no solo a unidades educativas fiscales, sino también a centros de educación especial y programas de educación alternativa. “En nuestros centros de educación especial, como San Juan de Dios, Sindrome de Down y el Psicopedagógico, estamos entregando 1.126 raciones adicionales. Sumando todo, tenemos un total de 76.350 productos distribuidos para una población estudiantil equivalente”, afirmó.
Arévalo también señaló que las cifras varían de manera natural durante el año escolar debido a la movilidad estudiantil. “Día tras día recibimos solicitudes de traslado por causas diversas: familias disfuncionales, migración, guarda legal, etc. No se puede frenar el derecho a la educación, y por eso hay fluctuaciones. Pero todo está registrado y respaldado”, sostuvo.
Por su parte, Miguel Calvimontes, director municipal de Educación y Deportes, explicó que los ajustes en las cifras se realizan con base en documentos oficiales proporcionados por los directores de cada unidad educativa. “Solicitamos que cada unidad nos remita su estadística oficial, firmada por el director y por el técnico estadístico del CIE (Centro de Información Educativa). Con ese respaldo se procesan las cifras para el desayuno escolar”, aseguró.
Calvimontes también aclaró que la cifra manejada por el municipio asciende actualmente a 72.590 estudiantes beneficiarios, y que este número es coherente con las actualizaciones que realiza la Dirección Distrital de Educación. “Nosotros manejamos la distribución por niveles: inicial, primario, secundario, fiscal, de convenio, educación especial y educación alternativa. No hay estudiantes fantasmas, hay inclusión de sectores vulnerables y migrantes”, recalcó.
Ambas autoridades coincidieron en que el concejal Pino podría haber omitido información clave al realizar su denuncia, especialmente al no considerar la inclusión de estudiantes de modalidades educativas especiales y alternativas. “Invitamos al concejal a reunirse con la Dirección Distrital y revisar los datos oficiales firmados y sellados. La información que manejamos es pública y está respaldada técnicamente”, insistió Calvimontes.
Finalmente, Arévalo hizo un llamado a la responsabilidad en el uso de datos sensibles que pueden generar desinformación en la población. “Nuestros directores saben que no pueden inflar cifras. La información enviada al municipio es una declaración jurada. Hay controles y hay sanciones para quienes incurran en irregularidades. No podemos tolerar que se siembren dudas sin pruebas claras ni respeto a los procedimientos”, concluyó.
