Más de 8.000 soldados de hasta 30 países, entre ellos Tailandia y Estados Unidos, participan desde este martes en las maniobras Cobra Gold, los mayores ejercicios militares del Sudeste Asiático, que se desarrollarán en territorio tailandés hasta el 7 de marzo, según informaron las Fuerzas Armadas de Tailandia.
En su 44.ª edición, el ejercicio militar conjunto busca fortalecer la cooperación internacional en defensa y mejorar la capacidad de respuesta ante crisis en la región del Indo-Pacífico.
“Los objetivos del ejercicio (Cobra Gold) son mejorar las relaciones militares entre las naciones aliadas, mejorar las capacidades de planificación operativa conjunta y poner en funcionamiento a las fuerzas militares en diversos escenarios de crisis”, apuntó el Ejército tailandés en un comunicado.
Las maniobras incluyen escenarios de combate, asistencia humanitaria y respuesta a desastres en distintas regiones del este del país.
Las maniobras abarcan combate, asistencia humanitaria y respuesta a desastres, con el objetivo de fortalecer la planificación operativa y la capacidad de reacción ante escenarios de crisis (REUTERS/Napat Wesshasartar)
Este año, Cobra Gold se estructura en tres grandes eventos: un ejercicio de comando y control, proyectos de asistencia humanitaria y un entrenamiento en campo, que incluye diversas actividades diseñadas para fortalecer la interoperabilidad entre los países participantes.
Cobra Gold se estructura en tres grandes eventos: un ejercicio de comando y control, proyectos de asistencia humanitaria y un entrenamiento en campo, que incluye diversas actividades diseñadas para fortalecer la interoperabilidad entre los países participantes (REUTERS/Chalinee Thirasupa)
Además de los países con tropas en el terreno, representantes de Alemania, Brasil, Camboya, Italia, Kuwait, Laos, Pakistán, Suecia, Timor Oriental y Vietnam participan en calidad de observadores.
Las maniobras Cobra Gold, iniciadas hace más de cuatro décadas en plena Guerra Fría, se producen en un contexto de creciente rivalidad entre Estados Unidos y China en el Indo-Pacífico, donde Beijing ha intensificado sus operaciones militares.
Washington ha destacado que estos ejercicios reflejan su compromiso con la seguridad regional, el fortalecimiento de las alianzas y la promoción de un Indo-Pacífico libre y abierto.
