La tarde de este lunes, la Policía y Bomberos ejecutaron un allanamiento en la zona de Bella Vista, sobre la carretera a Copacabana en el Departamento de La Paz, con la intención de hallar el cuerpo de un adolescente desaparecido; sin embargo, en el operativo se halló el cuerpo de una segunda persona sin vida. La madre del adolescente está aprehendida y confesó los dos crímenes.
Carlos Ibarra, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) explicó que este lunes se ejecutó una orden de allanamiento como parte de la investigación por la desaparición el 2016 de Iván Denis Mamani Aruquipa, que en ese entonces tenía 16 años.
De acuerdo a un informe, fue la hermana mayor de la víctima que salió a la busqueda de su hermano hasta Brasil a donde la madre aseguró que el adolescente se fue junto a su padrastro, tambíen asesinado por la madre en 2012 en el mismo lugar.
Al regresar en Semana Santa, sin rastros de su hermano, la madre le confesó que asesinó a su hijo y lo enterró en el patio.
La hija hizo la denuncia el pasado lunes, “La investigación nos ayudó a deducir que se tenía que realizar la búsqueda en el domicilio de la madre del menor, la misma que en esta ocasión ya se encuentra aprehendida”, explicó Ibarra.
El jefe policial señaló que la madre es autora confesa del delito y que en las próximas horas se determinará cuál será el cargo judicial por el que será imputada.
“Indica la madre que el menor no tenía una buena conducta y había tomado la decisión fatal de quitarle la vida”, explicó Ibarra.
La madre no especificó a qué se refería cuando hablaba de “mala conducta”.
El allanamiento realizado en la vivienda sacó a la luz otro crimen ocurrido el 2012. Aparentemente la mujer también admitió haber matado a un hombre que llegó a ser su pareja.
“La misma refiere que en 2012 habría victimado a su pareja en circunstancias en las cuales esta persona habría intentado vejar sexualmente a la hija mayor de la señora”, señaló Ibarra.
Se espera que la mujer sea puesta ante un juez cautelar en las próximas horas.
Una niña de 12 años quedaría a cargo de servicios sociales mientras la madre enfrenta a la justicia.
Los vecinos no consideran que el adolescente tuviera mala conducta, debido a que solía jugar con los niños del barrios.
Agencias
