A cuatro años del Decreto de la Muerte, aprobado por el gobierno de facto de Jeanine Añez, las mujeres ‘Bartolinas Sisa’ rechazan la unidad de los legisladores evistas con quienes “masacraron al pueblo” y que Evo Morales dé la espalda a sectores que lo defendieron en el golpe de Estado.
“Lamentamos el pacto con Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho. Esas personas no han matado, nos han humillado en Senkata y Sacaba, ahora se han hecho un pacto por un cargo”, cuestionó Ayda Villarroel, secretaria general de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia – ‘Bartolina Sisa’.
El sector recordó ayer el sufrimiento que pasaron como mujeres y madres en la represión para defender la democracia en 2019, arrebatada por el entonces líder cívico cruceño Luis Fernando Camacho, ahora gobernador de Santa Cruz, y la exsenadora Jeanine Añez, además de otros políticos de derecha como Carlos Mesa.

La dirigencia de las ‘Bartolina Sisa’. | Foto: Gonzalo Jallasi
El ‘Decreto de la muerte’ de Jeanine Añez
El 14 de noviembre de 2019, luego de haber asumido el cargo de manera inconstitucional y haberse puesto al mando de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana, Jeanine Añez firmó junto a su gabinete de ministros el Decreto Supremo 4078, conocido como el ‘Decreto de la Muerte’, que eximía de responsabilidad penal a militares que iban a reprimir manifestaciones de sectores que rechazaban el golpe de Estado.
A horas de firmarse el decreto, el 15 de noviembre, se produjo la masacre en Sacaba, Cochabamba, y cuatro días después la masacre de Senkata, en El Alto. La represión militar causó más de 30 personas muertas, la mayoría jóvenes asesinados con arma de fuego.
“Nosotras hemos vivido ese sufrimiento, ese llanto. Como madres no nos hemos escapado, como otros. Ahora Evo Morales nos califica de traidoras cuando lo defendimos”, dijo Villarroel. Agregó que la actual ejecutiva del sector, Guillermina Kuno, “estuvo en los momentos más difíciles al lado de Evo y ahora “nos da la espalda, “nos difama y miente para “unirse con la derecha, con esa derecha que nos masacró”. || AEP
Pacto de evistas y partidos de la derecha arriesga adhesión de Bolivia al Mercosur
El pacto político entre senadores “evistas” y las opositoras Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos pone en riesgo la adhesión de Bolivia al Mercado Común del Sur (Mercosur), por la supuesta existencia de “presos políticos”.
El riesgo surge luego de que el senador de la ultra derecha de Brasil Sérgio Moro pidió más tiempo para evaluar “los matices de la inclusión de Bolivia en el Mercosur, objeto del Proyecto de Decreto Legislativo (PDL), considerado por la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta”, reporta la agencia ABI.
El senador brasileño hizo la solicitud con base en la agenda firmada por Andrónico Rodríguez y otros senadores evistas con las opositoras de CC de Carlos Mesa y Creemos del gobernador cruceño Luis Fernando Camacho, en la que está inscrita la figura de “presos políticos”.
El documento fue usado por Moro el martes, lo que detuvo la votación del proyecto legislativo de adhesión luego de leer el informe al respecto, posponiendo la votación para la próxima sesión del colegiado, según el portal La Voz de Bolivia.
El parlamentario mencionó la posible existencia de presos políticos como la exsenadora Jeanine Añez Chávez y el gobernador de Santa Cruz, Fernando Camacho.
Cláusula
La cláusula democrática del Mercosur establece, como una condición para que un país se una al bloque, que los miembros “mantengan las instituciones democráticas en pleno funcionamiento, lo que es inconsistente con la sospecha de que Bolivia mantiene presos políticos”, argumentó el senador brasileño.
Apoyo
En octubre, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó la adhesión de Bolivia al Mercosur, lo que significaba un paso importante para formar parte del bloque económico integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Ahora la revisión le tocaba al Senado.
El proyecto de Decreto Legislativo (PDL) 745/17, que contiene el Protocolo de Adhesión de Bolivia al Mercosur, fue firmado en Brasilia en 2015. || AEP
