Sucre epítome de los amores y los odios nacionales, está siendo gobernada como temía Demócrito por la “videocracia”, una mala copia del burgomaestre cruceño Mamén Saavedra. La única bandera es indignar gente en redes sociales, denunciar, denunciar, y “darle varilla” a lo que se hizo mal años anteriores. Hoy todos ellos ocupan una curul, o un cargo público, y no están haciendo absolutamente nada distinto a lo que ya hacían antes. La única diferencia es que ahora les pagamos cerca de 300 millones de bolivianos anuales por hacerlo, tomando en…