Sucre, 15 de mayo (ANV).- La Federación Departamental de Trabajadores de Educación Urbana de Chuquisaca, en asamblea general de emergencia realizada el 14 de mayo, rechazó “de manera contundente” la propuesta del Gobierno por considerarla insuficiente, ratificó la continuidad de la lucha orgánica y declaró a los dirigentes de la Junta Distrital de Padres de Familia, Eusebio Cordero y Fabiola Martínez, como “enemigos de la educación”, según el documento de resoluciones difundido por la entidad sindical.
La asamblea ratificó “la unidad monolítica, inquebrantable y granítica del magisterio” a la cabeza de la Confederación de Maestros de Bolivia. Reconoció y ponderó la participación del magisterio en el paro movilizado de 24 horas del 11 de mayo y determinó que, en base a las listas presentadas por las células sindicales, no se entregarán avales sindicales para institucionalización o movimientos, aplicándose disciplina sindical.
Sobre la propuesta gubernamental, el magisterio chuquisaqueño expresó su “rechazo contundente” al señalar que “no es una respuesta real, directa e integral a todas nuestras demandas” y que “solo trata de desmovilizar y desgastar nuestro movimiento”. En consecuencia, resolvió mantener la lucha orgánica “sin claudicar” en sus reivindicaciones. Asimismo, la asamblea exigió la abrogación de los Decretos 1302 y 1320, por considerarlos “instrumentos que criminalizan la actividad docente y lesionan el debido proceso”.
Entre las resoluciones más destacadas, la federación declaró “enemigos de la educación” a los dirigentes de la Junta Distrital de Padres de Familia, Eusebio Cordero y Fabiola Martínez.
También conminó a los delegados a trabajar con los padres de familia para incorporarlos en la lucha y socializar sus demandas. Respecto al desfile del 25 de Mayo, determinó que sea “con reposición” y que se coordine con los directores de unidades educativas. Finalmente, eligió por aclamación a Irma Valeria Arancibia Barragán, Juvenal Vega Claure y Mabel Almaraz Rivera como delegados a la III Conferencia Nacional Extraordinaria de Emergencia.
Efraín Villalpando, ex ejecutivo del magisterio, denunció que la Confederación de Trabajadores en Educación Urbana de Bolivia está utilizando a las federaciones para imponer una propuesta del Ministerio de Educación que no resuelve el problema salarial de los maestros.
Rechazó la propuesta de un bono, argumentando que «los bonos no resuelven el problema del país». Villalpando criticó al gobierno por intentar desinflar el conflicto a nivel nacional y por aprobar un bono de 3.000 bolivianos para policías y condonar 95 millones de dólares a la Caja Nacional de Salud para el sector cooperativista, lo que, según él, beneficia a sectores privilegiados.
También cuestionó la abrogación de la ley 1720 y la propuesta de una ley similar en 60 días. Hizo un llamado a la Central Obrera Boliviana para que proponga soluciones reales, como la toma de las riendas del país por parte de los trabajadores para recuperar recursos naturales y resolver el desempleo, en lugar de solo pedir la renuncia del presidente sin un plan claro.
Villalpando enfatizó que las movilizaciones deben continuar con objetivos claros y no con «tintes politiqueros», y que los actos vandálicos atribuidos al magisterio son producto de la ineficiencia del gobierno.
