Sucre, 1 de diciembre (ANV).- Más de 300 trabajadores de la salud del municipio de Sucre, cuyos contratos habrían concluido en los últimos dos meses, anunciaron el cierre de los centros de salud de primer nivel e integrales hasta que el Concejo Municipal apruebe una modificación presupuestaria que regularice sus puestos hasta fin de año. La decisión fue comunicada por un técnico de laboratorio clínico del centro de salud Santa Bárbara Norte, quien acusó a los concejales de observar «mínimas cosas que se puede corregir». Por su parte, el presidente del Concejo, Edwin Gonzales, confirmó que el pleno rechazó la modificación y que está en manos del ejecutivo municipal solicitar una reconsideración. Este lunes el concejales Gonzalo Pallares salió correteado por los movilizados.
Un técnico de laboratorio clínico del centro de salud Santa Bárbara Norte, en representación del sector afectado, detalló que el personal se ha comprometido a seguir atendiendo hasta ahora, pero la situación es insostenible. Señaló que la movilización, que inició de forma pacífica, se agudizará con el paro de actividades. «Lastimosamente más de 300 personas de salud estamos siendo afectados con esto», afirmó el trabajador.
El conflicto escaló este lunes cuando trabajadores movilizados persiguieron al concejal Gonzalo Pallares, luego de que este rechazara la modificación presupuestaria intra que permitiría la ampliación de los contratos. Los manifestantes exigen que los ediles aprueben la partida para garantizar sus salarios correspondientes hasta diciembre.
Desde el órgano legislativo municipal, el concejal Oscar Sandy responsabilizó al alcalde por la crisis. Sandy sostuvo que los trabajadores llevan trabajando desde septiembre sin sueldos y bajo presión, y acusó al ejecutivo de querer «echar la culpa al Concejo Municipal». El edil afirmó que las observaciones al documento se deben a que incluye otros rubros aparte de salud.
«El ejecutivo municipal debería tomar esas previsiones mucho más antes», declaró Sandy, argumentando que la modificación presupuestaria enviada por el alcalde mezcla el rubro de salud con compromisos de pago de proyectos antiguos. El concejal pidió que se envíen las modificaciones «de manera separada» para su aprobación expedita.
El presidente del Concejo Municipal, Edwin Gonzales, explicó el procedimiento luego del rechazo en el pleno del viernes. Indicó que la resolución ya fue llevada al ejecutivo municipal, que es la instancia que puede pedir una reconsideración para que el tema sea tratado nuevamente por los concejales.
Frente a esta postura, los trabajadores de salud insistieron en que las observaciones del Concejo son minimas y subsanables. El técnico entrevistado manifestó su preocupación porque los ediles están «bien encaprichados en que no lo quieren hacer», lo que los obliga a radicalizar las medidas de presión.
Sandy, en respuesta, se comprometió a agilizar la aprobación si recibe las intras por separado. «Yo me comprometo en 1 hora en hacer el informe de aprobación con el equipo técnico que tenemos ahí si es que nos mandan los intras separados», aseguró el concejal, deslizando que la demora es una estrategia del alcalde por su «irresponsabilidad en la planificación».
Mientras el diálogo institucional continúa en punto muerto, los trabajadores anunciaron el repliegue total del servicio y la extensión de la protesta, buscando el apoyo de colegas con contratos de la gobernación. La paralización de los centros de salud de primer nivel en Sucre parece inminente si no se encuentra una solución pronta al impasse presupuestario.
