Sucre, 1 de agosto (ANV).-La Junta de Padres de Familia de Sucre expresó su preocupación por la suspensión de clases presenciales en el Distrito 1 debido a los actos conmemorativos del Bicentenario, y exigió al Ministerio de Educación que se garantice el cumplimiento de los 200 días del calendario escolar mediante una recalendarización oficial.
Eusebio Cordero, coordinador de la junta, informó que las unidades educativas del centro histórico de la ciudad —correspondientes al Distrito 1— pasarán a la modalidad a distancia durante los días lunes 4 y martes 5 de agosto. “A distancia no son clases virtuales, son clases a distancia, modalidad que también está descrita en la Resolución 001 del año 2025”, explicó.
Según Cordero, esta medida solo afectará al denominado casco viejo. “Solamente en el Distrito 1, y no así en el resto de distritos, donde las clases serán presenciales con normalidad”, precisó. Estimó que alrededor de 30 unidades educativas se encuentran en esta zona, donde se desarrollarán varias actividades oficiales por el Bicentenario.
La determinación fue asumida por la Dirección Distrital de Educación de Sucre por motivos de seguridad y logística. Sin embargo, la junta de padres expresó su desacuerdo con esta decisión. “Para nosotros estas decisiones son desatinadas. Un día no trabajado, un día no avanzado, es retrasar lo que es el aprendizaje y el desarrollo pedagógico de nuestros hijos”, afirmó.
Ante este panorama, los padres de familia solicitarán formalmente la recalendarización del año escolar. “Vamos a exigir que se cumplan los 200 días del calendario escolar. El avance curricular no debe verse afectado por feriados, marchas o asambleas”, declaró Cordero, aludiendo también a otras interrupciones registradas durante el año.
En paralelo, el representante también expresó su preocupación por la situación sanitaria en la capital, debido a la aparición de un segundo caso confirmado de una enfermedad no especificada. “Hay un segundo caso en Sucre en una persona de 38 a 48 años, eso nos preocupa más a los padres de familia”, afirmó.
En ese contexto, la junta solicita intensificar las campañas de vacunación en unidades educativas, ampliando su alcance más allá de los 14 años establecidos por las autoridades sanitarias. “Hemos solicitado que se amplíe la cobertura hasta los 18 años, porque en el nivel secundario tenemos estudiantes de esa edad”, indicó.
Cordero concluyó subrayando que los padres de familia se consideran “corresponsables” en el control sanitario y educativo, por lo que seguirán fiscalizando tanto el avance curricular como las medidas de prevención dentro de las unidades educativas.
