ONG Sumaq Punchay fortalece la seguridad alimentaria y comercialización rural en más de 30 comunidades

|| Agua, producción y ferias impulsan desarrollo agroecológico en Chuquisaca y Potosí

Sucre, 22 de mayo (ANV). – El coordinador de proyectos y programas de la ONG Sumaq Punchay, José Luis Manchaca, destacó los logros alcanzados a través de la implementación de proyectos agroecológicos en el municipio de Tarabuco y otras regiones de Chuquisaca y Potosí, con énfasis en el acceso al agua, la producción familiar y la comercialización de productos agroecológicos.

“Felizmente hemos sido parte activa en la implementación de sistemas familiares de riego y producción. Ha sido clave el esfuerzo de las familias, quienes han garantizado con trabajo conjunto el acceso al agua y una producción sostenible”, señaló Manchaca.

Impactos del proyecto: agua, producción y mercado
Los resultados del proyecto son significativos:

Se instalaron 78 tanques de agua de hasta 10.000 litros.

Se implementaron más de 180 sistemas de micro riego que ahora aseguran agua para consumo humano y agrícola.

Más de 324 familias en 31 comunidades se benefician directamente del acceso al agua y capacitación productiva.

Se fortalecieron capacidades en trasplante, cosecha, poscosecha y mantenimiento de sistemas agrícolas.

Se mejoró la comercialización a través de talleres y participación en ferias locales en Sucre, Potosí, Tarabuco, Sopachuy y San Pedro.

“Gracias al agua, ahora podemos producir más. Antes era poca cosa, pero ahora todo ha cambiado”, resaltó uno de los beneficiarios.

Ferias que reactivan economías rurales
Gracias al apoyo del Banco FIE y la alianza con Sumaq Punchay, los productores capacitados han participado en ferias productivas, mejorando sus ingresos y ampliando sus mercados. Este componente de comercialización ha sido fundamental para convertir la autosuficiencia alimentaria en un motor de desarrollo económico local.

Agroecología para el futuro
Los ocho proyectos ejecutados por esta alianza han apostado por una producción sostenible, con enfoque agroecológico y participación activa de las comunidades.

“No solo garantizamos agua, sino también conocimientos, herramientas y espacios de venta para que las familias rurales fortalezcan su economía”, concluyó Manchaca.

La experiencia demuestra que con una articulación efectiva entre cooperación, banca ética y compromiso comunitario, es posible enfrentar desafíos estructurales como el acceso al agua, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sostenible.

Tambíen te puede interesar