Sucre, 23 de abril (ANV).- El asambleísta departamental Issac Tejerina, junto a concejales del municipio de Culpina presentó una solicitud formal al vocal del Órgano Electoral Plurinacional, exigiendo la habilitación inmediata de una plataforma virtual para la renuncia a militancias políticas inscritas de forma irregular. La petición fue motivada por múltiples denuncias de ciudadanos —en su mayoría jóvenes universitarios— que descubrieron estar afiliados a partidos políticos sin haberlo autorizado.
“Se han creado siglas de manera irregular y hay miles de personas que nunca pidieron inscribirse, pero aparecen en listas de militantes”, afirmó el asambleísta. Indicó que la falta de un sistema digital para renuncias representa una grave vulneración a los derechos ciudadanos, obligando a las personas a realizar trámites presenciales engorrosos: “Tienen que hacer cola, viajar a las ciudades capitales, llenar formularios físicos y esperar hasta 48 horas para que su desafiliación sea aceptada”.
Asimismo, se criticó la falta de control del Órgano Electoral sobre las inscripciones y se denunció que los partidos políticos pueden afiliar a ciudadanos sin consulta previa, lo que calificaron como una “manipulación de la información personal de los bolivianos”.
Durante el pronunciamiento, también se denunció el uso de prebendas para captar militantes: “En Chuquisaca, MORENA ofreció fideos, arroz y tarjetas móviles a cambio de inscripciones”, mencionó el asambleísta, rechazando estas prácticas por parte de partidos tradicionales y nuevos, incluyendo al Movimiento al Socialismo y agrupaciones recientemente creadas.
El grupo de autoridades planteó que la única forma de proteger la democracia es garantizando una militancia política voluntaria y transparente: “Estamos seguros de que si mañana se habilita una plataforma de desafiliación digital, miles de ciudadanos dejarán los partidos políticos, especialmente los tradicionales”.
Finalmente, enfatizaron que este tipo de herramientas permitiría a los nuevos proyectos políticos surgir “de cara al pueblo, con propuestas claras y una base de apoyo auténtica”, en lugar de basarse en prácticas irregulares que vulneran la voluntad de la población.
