Sucre, 18 de marzo (ANV).- La Confederación del Transporte llevó a cabo un ampliado nacional en la ciudad de Sucre, donde se definieron medidas de presión ante la crisis de combustibles y el deterioro de la infraestructura vial en el país.
El dirigente Huaranca informó que el sector otorgó un plazo de 72 horas al Gobierno nacional para solucionar el desabastecimiento de diésel y gasolina, así como la mejora de las carreteras. En caso de que no haya una respuesta satisfactoria, los transportistas anunciaron un paro nacional indefinido, en el que participarán las 11 federaciones de transporte del país, según informó en una entrevista con Encuentro Radio.
Además, el sector exige la destitución del presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen Tapia, debido a la crisis energética que atraviesa Bolivia.
El transporte sindicalizado ha advertido que, de no recibir una solución en el plazo establecido, se tomarán medidas más drásticas que podrían afectar la circulación y el abastecimiento en diversas regiones del país.
