Sucre, 27 de febrero (ANV). – En los últimos días, un número indeterminado de militantes del Movimiento al Socialismo (MAS) ha presentado su renuncia voluntaria al partido en los Tribunales Departamentales Electorales, en lo que se percibe como un «éxodo» masivo de la estructura política liderada por Evo Morales hacia una nueva organización.
Esta situación ha generado diversas reacciones en el ámbito político y jurídico. Según el analista político Ricardo Fuentes, esta renuncia colectiva no ha sido resultado de una decisión orgánica tomada en una asamblea general del MAS, sino una “instrucción cupular” que no ha sido plenamente consultada con las bases.
Fuentes señala que este movimiento plantea un conflicto con la legislación boliviana, ya que la Ley de Organizaciones Políticas establece que los escaños parlamentarios pertenecen al partido y no a los individuos. “Cuando un representante electo abandona la militancia del partido bajo el cual fue elegido, se configura la figura del transfugio político, que está tipificada como una falta muy grave en la normativa vigente”, explicó en entrevista con ANV Radio.
A pesar de los anuncios de renuncia generalizada, se han identificado excepciones entre figuras clave de la bancada del MAS, lo que, según el analista, evidencia una “incongruencia” dentro de la dirigencia del partido. “Las reglas parecen aplicarse a las bases, mientras que los dirigentes mantienen otro tratamiento”, agregó Fuentes.
Evo Morales y las dificultades para desafiliarse del MAS
En medio de este panorama, el expresidente Evo Morales ha enfrentado problemas para concretar su desafiliación del MAS debido a requisitos administrativos. Según Fuentes, esta situación se debe a disposiciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que exigen que la renuncia sea presentada de manera personal. “Morales no puede postular por otro partido sin haber renunciado formalmente al MAS, lo que lo deja en una encrucijada”, explicó.
Sin embargo, el analista considera que existen mecanismos jurídicos, como la representación legal mediante un apoderado, que podrían facilitar este trámite. No obstante, advierte que la crisis interna en el MAS responde a una lucha de poder más que a un cambio programático o ideológico.
“Estamos viendo una decisión motivada más por la animosidad y el estado de ánimo de un líder que por un análisis estratégico de la situación política”, afirmó Fuentes, advirtiendo que esta fragmentación podría afectar la estabilidad del partido y generar un impacto en su caudal electoral.
Luis Arce y su estrategia para la reelección
Mientras tanto, el presidente Luis Arce se perfila como candidato a la reelección en un escenario electoral complicado. Según las últimas encuestas, su popularidad ha disminuido, lo que ha llevado al mandatario a replantear su estrategia.
Fuentes sostiene que Arce ha identificado a la “oposición destructiva” como su principal obstáculo y ha comenzado a reforzar su estrategia comunicacional para contrarrestar las narrativas en su contra. “El presidente ha reconocido que su trabajo debe enfocarse en desmentir desinformaciones y utilizar canales alternativos para llegar a la ciudadanía”, explicó el analista.
En esa línea, Arce ha manifestado su intención de construir alianzas políticas y ha señalado que serán las bases quienes definirán el binomio y la plataforma programática del MAS para las elecciones. “Mientras más retrase la oficialización de su candidatura, menos ataques recibirá de la oposición”, afirmó Fuentes.
Oposición fragmentada y en búsqueda de liderazgo
En el otro extremo del espectro político, la oposición boliviana enfrenta sus propias dificultades. Políticos como Jorge “Tuto” Quiroga y Samuel Doria Medina han intensificado su discurso en busca de posicionamiento, aunque, según Fuentes, sus propuestas han generado críticas.
“El planteamiento de Doria Medina de eliminar las elecciones judiciales mediante referéndum ignora que estos son derechos constitucionales que solo pueden reformarse a través de una Asamblea Constituyente”, señaló el analista, quien considera que la falta de un liderazgo unificado está debilitando a la oposición.
A esto se suma la presencia de figuras como Manfred Reyes Villa y Luis Fernando Camacho, quienes buscan consolidar su propio caudal electoral en sus respectivas regiones. “Se está produciendo una inflación de candidatos, pero sin un proyecto unificado que represente a la oposición como un bloque sólido”, concluyó Fuentes.
El panorama político boliviano sigue evolucionando con miras a las próximas elecciones, mientras el MAS enfrenta una crisis interna y la oposición aún busca articular una propuesta cohesiva.
